Hace nueve años que dura esta batalla legal entre Dior y uno de sus distribuidores, que violó el acuerdo de no vender los artículos de la marca de lujo (en este caso, lencería), a través de outlets. El Tribunal de la UE considera que Dior tiene “un aura de exclusividad” que puede verse dañada si sus artículos no se venden en lugares que no gocen del mismo nivel de lujo que la marca, en incluso matiza, que ésto debe darse tanto en la presentación, como en la colocación y el precio.En este sentido, la sentencia admite que Dior puede prohibir la venta de sus artículos en tiendas que consideren que puedan dañar su imagen.