La medida, que México negociaba desde 2003, permitirá la entrada en Estados Unidos de 100 millones de metros cúbicos de prendas de vestir confeccionadas con tejidos mexicanos. Casi la mitad de esa cantidad corresponderá a pantalones y faldas de algodón o fibras artificiales y sintéticas, y otro 20%, a pantalones y faldas de tejido denim.Como medida recíproca, México importará 70 millones de metros cúbicos de prendas desde EE.UU.David García, presidente de la Cámara Nacional Mexicana de la Industria Textil, afirmó que en una primera fase los empresarios mexicanos estiman un crecimiento de las exportaciones hacia Centroamérica en 250 millones de dólares al año, que generarían la creación de 20.000 empleos. “Necesitamos ofrecer a los clientes globales una cadena de suministro textil-vestido integrada en el hemisferio occidental, que permita a los compradores reducir el riesgo de concentrar excesivamente sus operaciones en Asia”, explicó.Actualmente el sector textil mexicano genera ventas al exterior por 3.000 millones de dólares al año, y exportaciones indirectas (ventas a maquilas en México que exportan productos confeccionados) por otros 1.500.El dirigente textil mexicano consideró que uno de los logros más importantes de la negociación es haber armonizado las obligaciones de todos los países en el marco de sus propios TLC. En este sentido, explicó que el acuerdo logró integrar a los socios comerciales de cinco tratados distintos.Adicionalmente el acuerdo permitirá a México y a la región del Cafta incrementar sus exportaciones al mercado estadounidense, que cayeron el año pasado. En el caso de México disminuyeron un 13,1% hasta los 2.814 millones de dólares. Las del Cafta retrocedieron un 12,4% hasta situarse en 2.341.De cara al futuro la meta es seguir trabajando para ampliar los límites de la acumulación, para incorporar más productos textiles, como los hilados y el tejido de punto. México espera lograr acuerdos similares con Canadá, los países latinoamericanos del Arco-Pacífico y con la UE.