Deckers, la empresa matriz de la marca Ugg -reconocida por sus botas australianas con pelo de oveja- denunció al e-commerce norteamericano Quince por copiar su diseño Classic Ultra Mini. La justicia estadounidense establece que hubo copia indebida, aunque ha declarado inválida la patente de Ugg. Quince acusa a Deckers de usar demandas abusivas para proteger su cuota de mercado, mientras Ugg insiste en defender su propiedad intelectual.

El conflicto legal entre Deckers, propietaria de la marca Ugg, y el e-commerce estadounidense Quince ha dejado un veredicto ambiguo, que más que resolver complica el debate sobre los dupes, la réplica de productos de lujo a menor precio.

Ugg pierde la exclusividad de su diseño: Deckers contra el e-commerce Quince
La disputa comenzó en 2023, cuando Deckers interpuso la demanda a Quince por la infracción de sus derechos de propiedad intelectual sobre Ugg.

El juzgado encargado del caso ha determinado que el modelo Australian Shearling Mini Boot de Quince infringió el diseño patentado de Ugg Classic Ultra Mini Boot, según ha publicado el medio especializado WWD. Sin embargo, el órgano judicial también ha declarado la patente de diseño inválida, lo que otorga la victoria en el caso a Quince y le evita pagar daños y perjuicios a Deckers.

El veredicto reconoció réplica del diseño de Ugg por parte de Quince, especialmente en elementos como su punta redondeada, su baja altura de caña y su suela gruesa, así como el exterior de felpa y forro de borrego. Sin embargo, este tipo de atributos se habrían reconocido como «características básicas y no patentables» del calzado, por lo que la patente quedaría anulada, sin que Ugg pueda reclamar derechos exclusivos sobre este diseño.

¿Protección de las marcas o monopolio encubierto?

La disputa comenzó en 2023, cuando Deckers interpuso la demanda a Quince por la infracción de sus derechos de propiedad intelectual en tres modelos de botas Ugg. Sin embargo, solo tiró adelante una de ellas, el caso de las Classic Ultra Mini.

Más tarde, en febrero de este año, Quince presentó una demanda antimonopolio contra Ugg, alegando que usa litigios frívolos para minimizar a sus competidores. Con el actual veredicto, la justicia da la razón en este sentido a la parte demandada, al considerar que sus diseños no son patentables.

La cultura dupe (réplicas) ha crecido exponencialmente en plataformas como TikTok y Amazon, donde productos similares a Ugg se venden por menos de la mitad del precio. Algunas marcas low cost y consumidores consideran que si un diseño es tan simple que cualquiera puede replicarlo, no debería ser patentable.

Sin embargo, Ugg sostiene que su diseño Classic Ultra Mini no es genérico, sino un icono de moda con décadas de historia.

Para más información: https://www.deckers.com/

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