El Proyecto Latvus, de Canopy, propone utilizar la paja de trigo para la producción de fibras celulósicas, especialmente viscosa y lyocell. Este residuo agrícola puede ser la nueva revolución de la moda sostenible.

Una investigación coordinada por la organización ambiental Canopy y realizada en India ha indicado que la paja de trigo podría servir como sustituto de la pulpa de madera en la fabricación de fibras celulósicas, como viscosa y lyocell.

Representantes de Reformation y TITK señalaron que la nueva fibra textil de paja era comparable al lyocell de pulpa de madera, tanto en apariencia como en tacto.

Los hallazgos, publicados en el informe De la paja de trigo a los armarios: un nuevo futuro para las fibras, señalan la capacidad de este residuo agrícola para ofrecer una calidad de fibra y un rendimiento técnico a la altura de los estándares actuales del sector textil, a la vez que proporciona beneficios ambientales y sociales.

El proyecto piloto, denominado Proyecto Latvus, se desarrolló en India. Contó con la colaboración de marcas como C&A, H&M y Reformation y de socios tecnológicos, como Chempolis, TITK, Inovafil, Textile Genesis y A2P Energy.

En lugar de depender de la fuente convencional de pulpa de madera para producir fibras celulósicas artificiales, el proyecto investigó si la paja de trigo podía procesarse y utilizarse con el mismo fin sin comprometer el rendimiento del tejido final.

Representantes de Reformation y TITK señalaron que la nueva fibra era comparable al lyocell de pulpa de madera tanto en apariencia como en tacto. Otros socios también manifestaron su disposición a aumentar el uso de esta nueva fibra si la oferta y los precios alcanzan la escala necesaria.

La paja es abundante en muchas zonas del mundo, que podrían aprovecharla.

Ventajas de la paja frente a la pulpa de madera

Según Canopy, aumentar la producción utilizando residuos agrícolas como la paja de trigo puede ayudar a abordar varios desafíos críticos. En India se queman anualmente 90 millones de toneladas de residuos de cultivos, un proceso contaminante que provoca la pérdida de ingresos alternativos para las comunidades rurales.

El informe destaca asimismo la capacidad de la India para desarrollar un sector textil circular, dada la magnitud de la producción de paja y la existencia de sistemas circulares de producción textil. Los autores argumentan que redirigir los residuos agrícolas hacia la producción de fibra podría ayudar a mitigar la contaminación atmosférica y generar nuevas fuentes de ingresos en las regiones agrícolas.

La organización insta a las marcas de moda a apoyar la expansión de las fibras textiles que no dependen de la pulpa de madera. Una demanda creciente ayudaría a que estos materiales alcanzaran la paridad de precios y escalaran rápidamente, aunque todavía hace falta mucho desarrollo.

Nicole Rycroft, fundadora y directora ejecutiva de Canopy, ha afirmado: «El Proyecto Latvus demuestra que el futuro de la fibra ya está aquí. Si bien se necesita una expansión continua para optimizar la eficiencia y cerrar la diferencia de precios, la dirección es clara. Al diversificar las materias primas más allá de los bosques, tenemos una oportunidad real de construir una industria textil más resiliente, circular y de bajo impacto«.

El proyecto Latvus, financiado por la Fundación Laudes, se basó en investigaciones previas que evaluaron la viabilidad del uso de residuos agrícolas en el sector textil. Trabajó desde la etapa agrícola hasta la confección de prendas. Su objetivo era resolver los desafíos logísticos y técnicos que implica la adopción de nuevos materiales a lo largo de toda la cadena.

Para más información: https://canopyplanet.org/

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