La Comisión Europea ha propuesto cambios en su normativa EUDR de deforestación, que incluyen dejar al margen a la industria del cuero, curtiduría y peletería, así como minimizar los costes de su implantación para las empresas.

Se avecinan cambios en la normativa de deforestación de la Unión Europea (EUDR). En línea con los recientes movimientos simplificativos en regulación llegados desde Bruselas, especialmente en materia de sostenibilidad, la Comisión Europea ha introducido modificaciones en esta nueva norma, que conciernen al sector de la moda y, más concretamente, marroquinería y calzado.

La patronal del cuero celebra su exclusión de la normativa europea de deforestación
COTANCE ha reivindicado igualmente el compromiso del sector con el abastecimiento responsable y la transparencia.

El ejecutivo europeo ha propuesto excluir las pieles y el cuero del ámbito de aplicación de este nuevo reglamento EUDR. La medida se ha recibido con satisfacción y aplausos en el sector, especialmente en la patronal europea COTANCE (Confederación Nacional de Asociaciones de Curtidores Europeos). La entidad ha publicado un comunicado en el que celebra este movimiento. «Para la industria europea del cuero, esto es más que un simple ajuste normativo. Se trata del reconocimiento formal de una posición que COTANCE ha mantenido y defendido con pruebas desde el inicio. Las pieles y el cuero son meros subproductos de la industria cárnica y láctea. No impulsan la ganadería ni la deforestación. Su inclusión en el EUDR nunca se basó en una evaluación de impacto específica y su exclusión es un acto claro de proporcionalidad normativa«.

Certificación académica y datos probados

La patronal ha insistido desde hace tiempo en aportar datos empíricos que refuten la vinculación de la industria del cuero con la deforestación. «Las pieles bovinas no son un factor determinante de la ganadería y, por lo tanto, no pueden considerarse una causa de deforestación. La industria europea del cuero nunca ha intentado eludir su responsabilidad. Lo que ha buscado es una normativa proporcionada, debidamente evaluada y basada en hechos«.

Según un estudio académico de la Escuela Sant’Anna de la Universidad de Pisa, encargado por COTANCE y UNIC, «el cuero se obtiene del curtido de pieles en bruto; un subproducto de las industrias cárnica y láctea. Esto no impulsa la ganadería ni condiciona las decisiones sobre el uso del suelo. Mantener la industria del cuero en el ámbito de aplicación del EUDR no salvaría directamente ni un solo árbol. En cambio, sí perturbaría las cadenas de suministro, aumentaría los costes de cumplimiento y supondría el riesgo de que la producción se trasladara a regiones con normas medioambientales significativamente más laxas«.

Otra investigación de la Universidad Estatal de Montana refuerza esta conclusión, al establecer que la demanda de cuero no tiene una influencia cuantificable en el suministro de pieles de vacuno. Así, confirma que la carne y el cuero funcionan como motores económicos distintos.

«Reconocimiento histórico»

Manuel Ríos, presidente de COTANCE, ha acogido con satisfacción el cambio de regulación. «La Comisión Europea ha salvado más de 30.000 puestos de trabajo en las curtidurías europeas y ha enviado una señal clara al mundo. La industria del cuero no es un problema que deba eliminarse mediante regulación, sino una solución en la que hay que invertir«.

También Edoardo de Paola, secretario general de COTANCE, ha valorado positivamente la noticia. «Es un momento histórico para la industria del curtido. La Comisión ha rectificado un defecto fundamental. El cuero simboliza la transformación de un subproducto natural en algo útil y duradero. Hoy, este legado continúa». Por su parte, Gustavo González-Quijano, exsecretario general de la entidad, ha calificado esta propuesta de «logro colectivo«.

Greenpeace UE ha señalado a la industria del cuero como parte responsable de la deforestación.

Voces en contra

La decisión no ha estado exenta de polémica entre los sectores ecologistas y progresistas. La ONG Greenpeace ha tachado la medida de «decepcionante» y ha acusado a la Comisión de «ceder ante la presión» de sectores económicos y marcas de moda poderosas. El abogado de Greenpeace UE Andrea Carta ha señalado a la industria del cuero como parte responsable de la deforestación. «La cadena de suministro del cuero sigue siendo tan importante en la destrucción de bosques como lo era cuando se incluyó en la ley EUDR en 2023. Los gobiernos y el Parlamento Europeo deben corregir este error y rechazar la exclusión de estos productos«.

El cuero es parte integral de la cadena de suministro de ganado, según ha recordado la entidad ecologista, y como tal «contribuye a la deforestación, particularmente en la Amazonia brasileña«. Greenpeace defiende que esta industria impulsa la expansión de pastos para ganado, estrechamente vinculada a la deforestación.

Greenpeace defiende que la industria del cuero impulsa la expansión de pastos para ganado, estrechamente vinculada a la deforestación.

La propuesta europea llegó el 4 de mayo mediante un proyecto para modificar algunos anexos de la regulación EUDR. Se prevé que esta modificación entre en vigor en verano de este año, tras un período de consulta pública de cuatro semanas.

Finalmente, COTANCE ha reivindicado igualmente «el compromiso del sector con el abastecimiento responsable y la transparencia en su cadena de suministro«. Así, la patronal seguirá invirtiendo en trazabilidad y reconocimiento en materia de sostenibilidad.

Para más información: https://environment.ec.europa.eu / https://www.cotance.com

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