Texfor alerta de la escalada de costes, que añade presión a la industria textil
La subida del precio del petróleo está provocando un efecto dominó, encareciendo materias primas, logística y productos químicos, con graves afectaciones para la industria textil, según reporta Texfor. El sector afronta un contexto de mercado que no siempre acepta trasladar esta alza de costes al precio final para el consumidor.
La industria textil española afronta un escenario de presión de costes, advierten desde Texfor – Confederación de la Industria Textil. Las tensiones geopolíticas disparan el precio de materias primas y petróleo, mientras la competencia internacional y la presión regulatoria ahogan a las empresas.

La confederación textil señala que el alza de costes erosiona los márgenes de las empresas, que ven cómo los incrementos en logística y otros servicios se traducen en un serio obstáculo para su competitividad.
El encarecimiento del petróleo, impulsado por tensiones internacionales, ha activado una cascada de subidas que afecta a toda la cadena de valor. Desde los polímeros sintéticos (como el monómero de poliéster, con un alza del 25%, o la poliamida, un 30% más cara) hasta las fibras naturales como la lana (10-20% más cara), pasando por productos químicos esenciales para tinturas y acabados, donde los incrementos oscilan entre el 10% y el 100%. Incluso materiales innovadores como el PLA -un biopolímero— han visto duplicar su precio, mientras los hilos especiales con recubrimientos suben un 30% y los materiales biocerámicos un 23%.
En el ámbito de la tejeduría, algunas empresas reportan alzas de hasta el 50% en el poliéster convencional, aunque el reciclado mantiene una relativa estabilidad. El transporte, por su parte, ha encarecido sus tarifas hasta un 25%, mientras que los embalajes y suministros básicos para la producción también han visto incrementos significativos.
El algodón, en el punto de mira
El mercado del algodón, una de las fibras más utilizadas en la industria, ha experimentado una subida cercana al 30% desde febrero de 2026, según datos del sector. Esta volatilidad —que refleja la cotización de la fibra en la Bolsa de Nueva York— complica la planificación de compras y compromisos comerciales, dejando a las empresas en una incertidumbre constante.
Aunque algunas compañías han logrado trasladar parte de estos costes a sus clientes, especialmente en segmentos con mayor margen, la mayoría no puede hacerlo debido a la competencia internacional y la resistencia del mercado a aceptar precios más altos. Solo una minoría de clientes está optando por adelantar compras para acumular stock ante el riesgo de nuevas subidas, mientras el resto prefiere esperar, lo que ha generado una ralentización del mercado y una mayor incertidumbre en las decisiones de compra.

Márgenes en caída y stocks reducidos
La combinación de costes en alza, precios estancados y competencia desleal está estrechando los márgenes de las empresas europeas, que ven cómo su capacidad para invertir y competir se reduce.
Jaume Balaguer, presidente de Texfor, ha valorado la situación con cautela. “La industria textil se enfrenta a un escenario difícil: los costes suben, el mercado no absorbe esos incrementos y la competencia exterior presiona los precios a la baja. A esto se suman unos costes energéticos que ya venían tensionando la actividad. El resultado es un estrechamiento de márgenes, una disminución de pedidos y una tensión en toda la cadena de suministro.”
La situación se agrava por la presión regulatoria y la necesidad de adaptarse a estándares ambientales cada vez más exigentes, que requieren inversiones adicionales en un momento de escasa liquidez.
El sector pide medidas para reforzar la industria
Texfor reclama a las Administraciones Públicas y al mercado que sean sensibles a esta situación. La confederación advierte que cualquier alteración adicional en los costes puede tener un impacto directo en la capacidad productiva, la competitividad y la estabilidad de las empresas del sector.
Ante este panorama, las empresas buscan estrategias de resiliencia, como la diversificación de proveedores, la optimización de procesos o la innovación en materiales, pero el desafío sigue siendo enorme en un contexto donde la incertidumbre y la presión competitiva marcan el día a día.
Balaguer también ha avanzado algunas de sus propuestas. «El sector necesita medidas que le permitan seguir compitiendo. Las certificaciones, la compra pública y la modernización de la maquinaria pueden ayudar a reforzar una industria que produce con calidad, cumple con la normativa y quiere seguir generando empleo en Europa«.
La confederación menciona, por ejemplo, el enfoque en los requisitos de certificación como punto crítico. Apoyan que estos reconozcan la calidad, trazabilidad y cumplimiento normativo de las empresas europeas, pero sin convertirse en una barrera burocrática que debilite su competitividad.
La compra pública puede ser también un instrumento con gran potencial para impulsar la industria local. Texfor que las administraciones prioricen criterios de proximidad industrial, durabilidad de los productos, producción responsable y cumplimiento normativo en sus compras.
Asimismo, con tal de reducir costes y reforzar la competitividad, el textil pide medidas similares a los planes de renovación industrial aplicados en otros sectores. Hacen referencia a aspectos como la actualización de maquinaria obsoleta, la adopción de tecnologías más eficientes y la digitalización de procesos.

Necesidad de cambio
A pesar de esta tormenta para el sector, Texfor subraya la resiliencia histórica de la industria textil española. El sector ha superado crisis anteriores gracias a su capacidad de adaptación, la búsqueda de nuevos nichos y la incorporación de mejoras productivas, pero ahora necesita un marco favorable.
«El textil español ha demostrado muchas veces su capacidad de resistencia y adaptación. Seguimos teniendo empresas con conocimiento, calidad y voluntad de competir«, ha añadido Balaguer. «Pero para mantener esta capacidad industrial, necesitamos un entorno que no penalice a quienes producen, invierten y cumplen».
Texfor insiste en que, sin un apoyo decidido y un compromiso del mercado, las tensiones internacionales podrían traducirse en una pérdida de competitividad para el textil europeo. Mientras tanto, la confederación monitorizará la evolución de los precios y su impacto en las empresas.
Para más información: https://www.texfor.es/
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