Swatch estrenaba el 16 de mayo una exclusiva colaboración con Audemars Piguet, tan esperada que provocó largas colas y aglomeraciones en los exteriores de sus tiendas en ciudades como Barcelona, Marsella, Londres y Dubái. La afluencia de gente provocó el cierre de algunas de estas tiendas como medida de seguridad y el retraso del ansiado lanzamiento.

El furor por los relojes de lujo sigue más vigente que nunca, como se ha visto en el lanzamiento de la colaboración de Audemars Piguet con Swatch.

Largas colas en las tiendas de Swatch para comprar su colaboración con Audemars Piguet
En ciudades como Barcelona, algunos compradores acamparon varias noches para ser los primeros en conseguir los relojes de Audemars Piguet con Swatch. (Imágenes propias)

El reloj de bolsillo Royal Pop reinventa el modelo clásico del fabricante suizo de lujo, Royal Oak. Mantiene la tecnología de alta gama con la estética colorida de la marca Swatch, también suiza.

La posibilidad de adquirir un modelo con el sello Audemars Piguet a un precio de ‘solo‘ tres cifras —accesible para la lujosa firma, cuyos relojes no bajan de las cuatro cifras y suelen oscilar en 15.000 euros— ha provocado largas colas, aglomeraciones e incluso acampadas en el exterior de las tiendas Swatch, donde se venderá esta ansiada colaboración.

Largas colas en las tiendas de Swatch para comprar su colaboración con Audemars Piguet

La afluencia de compradores y curiosos colapsó las tiendas Swatch en ciudades como Barcelona, Marsella, Londres y Dubái el sábado 16 de mayo. Tanto fue así que la marca decidió mantener cerrados algunos establecimientos y esperar a que la multitud se disipase, antes de iniciar la venta. En algunas ocasiones incluso tuvo que intervenir la policía para vigilar la situación y garantizar la seguridad.

En la tienda Swatch de Paseo de Gracia, en Barcelona, se concentraron hasta medio millar de personas, según ha publicado La Vanguardia. Ante la posibilidad de que muchos compradores que llevaban horas, incluso días, esperando se pudieran quedar sin el producto, la tienda no llegó a abrir. Otros locales de la marca en España, en ciudades como Madrid o San Sebastián, sí lograron realizar la venta.

La masiva afluencia de compradores a las puertas de los establecimientos en paseo de Gràcia y l’Illa Diagonal desbordó las capacidades y las tiendas optaron por no abrir sus puertas.

Durante toda la mañana de ayer se vivieron momentos de gran tensión que obligaron a solicitar la presencia de la Guardia Urbana y de los Mossos d’Esquadra, que se desplegaron para evitar incidentes. Solo en paseo de Gràcia se concentraron hasta medio millar de personas y, ante la posibilidad de que muchos de los que llevaban horas esperando se quedaran sin el ansiado reloj, optaron por no abrir y postergar la venta en Barcelona para otro momento que anunciarán cuando llegue el momento. Con las mismas colas, las ventas de esas piezas de coleccionistas se han realizando en establecimientos de ciudades de medio mundo, también en los locales que Swatch tiene en Madrid o San Sebastián.



La popular firma de relojes iniciaba ayer en sus tiendas la venta de una colección limitada de unas piezas de bolsillo en colaboración con Audemars Piguet. Los bautizados como Royal Pop salían a la venta con un precio entre los 385 a 400 euros, pero al ser una edición limitada, era previsible la multiplicación de su valor en reventa. Al mediodía, los afortunados que habían conseguido el reloj ya lo estaban ofertando en las webs de segunda mano por más de 3.000 euros. Algunos compradores de Barcelona llevaban días acampados a las puertas del comercio en el paseo de Gràcia y ayer lamentaban que su paciencia no había servido de nada, porque el establecimiento no les aseguraba un lugar preferente cuando pusieran a la venta el lote destinado a ser vendido en Barcelona.


Las distintas fuentes policiales consultadas han asegurado a este diario que el dispositivo ha servido para prevenir incidentes y que la decisión de posponer la venta de los relojes ha sido exclusivamente de la marca. La deseada creación combina la estética pop de Swatch con la reconocible caja octogonal del Royal Oak y se presenta en ocho versiones con diferentes combinaciones de color.

La misma situación se vivió internacionalmente. Ante estos hechos, Swatch hizo un llamamiento a la calma en sus perfiles de redes sociales, recordando que la colaboración estará disponible durante varios meses y no hay necesidad de acudir «en masa a las tiendas para adquirir este producto«.

El éxito de este lanzamiento no deja de sorprender, al tratarse de un reloj de bolsillo y no de muñeca. Al anunciarse la colaboración, las acciones de Swatch se elevaron un 15%, pero al conocerse que se trataba de este modelo, cayeron de nuevo a niveles habituales. Pese a todo, el aura de lujo que otorga el sello de Audemars Piguet ha superado cualquier expectativa.

Royal Pop, disponible en ocho colores

La colorida reinterpretación del reloj de bolsillo Royal Oak, icónico modelo de Audemars Piguet, combina la creatividad de Swatch con la alta relojería suiza. Inspirada en el arte pop, la colaboración presenta ocho combinaciones distintas, diseñadas para poder llevar el reloj de múltiples maneras.

Royal Pop, de Audemars Piguet con Swatch, disponible en ocho colores.

En este caso, Swatch prescinde de la muñeca del reloj para que cada uno se exprese a su estilo. Se puede llevar colgado del bolsillo, como charm en el bolso o como accesorio. Cada modelo cuenta con un cordón de piel de becerro en el mismo color que la caja del reloj y con pespunte contrastante.

Los ocho modelos de Audemars Piguet con Swatch oscilan entre los 400 y los 420 euros y están disponibles en colores como el rosa, el blanco, varias combinaciones de azul oscuro y celeste, verdes, amarillo, y blanco y negro.

Para más información: https://www.swatch.com/es-es/royal-pop.html

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