La marca neerlandesa de denim sostenible Mud Jeans destacó por sus iniciativas innovadoras pero costosas, que no encontraron la respuesta esperada en el mercado.

Dion Vijgeboom, copropietario y director ejecutivo de Mud Jeans, anunció a principios de agosto la quiebra de la marca en LinkedIn. En su comunicado, el CEO compartió la gran carga financiera de su deuda histórica, que resultó ser insostenible para la compañía. «Hoy es uno de los días más difíciles en la historia de Mud Jeans. Con gran tristeza, comunicamos la bancarrota de la marca».

Mud Jeans se declara en bancarrota al no poder hacer frente a su deuda
Mud Jeans acumuló pérdidas prácticamente cada año desde su fundación, con un único punto de equilibrio en 2022.

Fundada en 2012, Mud Jeans afirmaba ser la primera marca de denim circular del mundo, reconocida por su modelo de negocio Lease a Jean. La marca producía vaqueros con algodón reciclado e introdujo servicios de reparación y devolución mucho antes de que estas prácticas se popularizaran en el sector.

La solicitud de quiebra se produce tras una campaña de financiación colectiva lanzada en julio de este año para recaudar 300.000 euros. El objetivo era fortalecer el capital y la gestión de inventario de la marca, así como impulsar su crecimiento.

En 2024, Mud Jeans ya completó otra ronda de financiación comunitaria, en la que recaudó un millón de euros, procedente de 800 inversores vinculados a la marca.

La página web de la empresa señala que se encuentra «en mantenimiento» y las nuevas ventas están suspendidas temporalmente. Según el comunicado corporativo, los pedidos ya realizados se enviarán en los próximos días.

Resulta osado calificarla como icónica, ya que se abusa demasiado de este término, pero prácticamente lo era. Su origen neerlandés también jugó un papel clave: Países Bajos es uno de los referentes mundiales en denim de gama alta.

Factores para la quiebra de Mud Jeans

Entre los factores principales de la actual situación de Mud Jeans se sitúa sobre todo la elevada deuda histórica que la empresa debía afrontar. Por otro lado, destacaban también sus altos costes de producción. El modelo circular de Mud Jeans encarecía notablemente la cadena de suministro. De acuerdo con declaraciones de su dirección, el algodón reciclado utilizado costaba entre un 30% y un 40% más que el algodón convencional. A esto se sumaban procesos de lavado de bajo impacto ecológico considerablemente más caros, en comparación con la manufactura tradicional.

Además, la marca se encontró con que muchos clientes preferían comprar sus propios vaqueros, en lugar de optar por el modelo pionero de alquiler, que no terminó de convencer al mercado.

La empresa acumuló pérdidas prácticamente cada año desde su fundación, con un único punto de equilibrio en 2022. Las fuertes inversiones, cercanas al millón de euros entre 2023 y 2025, para el lanzamiento de nuevas plataformas web y una tienda física en Ámsterdam no generaron tampoco el crecimiento esperado.

El precio de sus vaqueros oscilaba habitualmente entre los 130 y los 200 euros, aunque en rebajas bajaba a una horquilla de 60 a 80 euros. Diversos analistas señalan que los consumidores se resisten a pagar un sobreprecio motivados únicamente por el factor de la sostenibilidad.

A pesar de que la empresa logró registrar un breve respiro financiero durante el primer trimestre de 2026, la presión de los acreedores terminó por asfixiar su liquidez a mediados de este año.

Para más información: https://mudjeans.com/

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