La marca estadounidense Nike estaría en contra de los nuevos objetivos climáticos propuestos, respaldados por entidades como el fondo soberano de Noruega, según han publicado medios internacionales y especializados.

Los accionistas de Nike han rechazado una propuesta que exigía mayor transparencia en los objetivos climáticos de la compañía, según ha publicado Investing España y otros medios económicos especializados. El plan incluía la divulgación de detalles sobre cómo la multinacional pretende alcanzar sus metas de reducción de emisiones.

Transparencia climática en duda: Nike rechaza la propuesta de sus accionistas.

La posición de la compañía refleja un giro en su estrategia ambiental, que durante décadas se autodefinía como referente en sostenibilidad en el mundo del deporte.

La resolución surgió en un momento de presión financiera y regulatoria para la compañía. Aunque Nike se comprometió en 2019 a reducir sus emisiones de carbono en un 65% en sus operaciones directas y un 30% en su cadena de suministro para 2030, su último informe de impacto solo confirmó una reducción del 11% en las emisiones de la cadena de suministro entre 2015 y 2024. Varios accionistas argumentan la falta de transparencia por parte de la compañía. Esto ha generado dudas sobre el nivel de compromiso de la marca para alcanzar sus objetivos.

El fondo soberano de Noruega, con alrededor del 1,1% de las acciones de Nike, había anunciado su apoyo a esta iniciativa pidiendo mayor transparencia. En este sentido, defendió que la rendición de cuentas es crucial para evaluar el progreso real de la compañía.

Sin embargo, el consejo de administración de Nike instó a los accionistas a votar en contra de la propuesta, asegurando en un comunicado que la empresa sigue comprometida con la reducción de emisiones y que la dirección es la mejor posicionada para determinar los objetivos y divulgaciones más adecuados.

Caída de confianza de los accionistas

Este rechazo se produce en un contexto de dificultades para Nike, que enfrenta una caída del 40% en su valor bursátil este año, ventas en declive y una pérdida de cuota de mercado. Además, el CEO Elliott Hill, en su segundo año al frente de la compañía, ha priorizado la innovación en productos como parte de su plan para revitalizar la marca.

En paralelo, el fondo soberano de Noruega también votó en contra de la remuneración de los ejecutivos. Se considera que el consejo de la compañía debe garantizar una «justificación clara» para todos los beneficios.

Otra propuesta de un grupo de inversores conservadores, que buscaba excluir de los planes de salud de los empleados la cobertura de cirugías de transición de género para menores, también fue rechazada. Esta iniciativa se enmarca en una campaña más amplia contra políticas de diversidad en empresas, iniciada poco después del regreso del presidente Trump a la Casa Blanca.

La decisión de los accionistas subraya las crecientes tensiones entre el discurso de sostenibilidad de Nike y su ejecución real. Mientras la compañía insiste en que su estrategia ambiental sigue en marcha, los inversores y activistas piden más claridad y datos verificables.

Para más información: https://nike.com/

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