El Acuerdo firmado en 2013 posiblemente se cancele a corto plazo pasando a depender el control del sector a manos de las autoridades de Bangladesh

12.12.2018.- El 15 de mayo de 2013 –un año después del hundimiento de una fábrica confeccionista en Rana Plaza, con más de un millar de muertos- los secretarios generales de IndustriALL Global Union y de UNIAll Global Union firmaron el Accord on Fire and Building Safety. Este Acuerdo fue posible gracias a la colaboración de marcas y detallistas que fabricaban en Bangladesh (por ejemplo, H&M, Arcadia e Inditex), y de los sindicatos y autoridades del país.

Todos coincidieron en la necesidad de asegurar la seguridad de las fábricas y, más en general, de crear mejores condiciones de trabajo para los trabajadores. Sus costes debían ir a cargo de las marcas occidentales que suncontratan en el país  Su despliegue impulsó el control y mejora de las instalaciones fabriles del sector textil/confección en Bangladesh. La duración prevista del plan era de cinco años, salvo renovación por periodos sucesivos.

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Resultados del Acuerdo

Desde entonces, aunque con bastantes dificultades, los inspectores del Acuerdo han realizado una tarea meritoria que ha conseguido mejorar la situación y garantizar en buena parte la seguridad de las empresas y de sus trabajadores. Además, ha impulsado mejoras salariales y otros beneficios sociales.
En estas próximas semanas, sin embargo, la Corte Suprema de Bangladesh decidirá el probable cierre de las oficinas del Acuerdo en Dhaka y la consiguiente retirada de sus inspectores.

Desde comienzos de este año, a la vista del final del periodo acordado, los empresarios confeccionistas de Bangladesh manifestaron su deseo de que el Gobierno se hiciera cargo de las tareas que hasta ahora han realizado los inspectores internacionales.

Muchas partes interesadas desconfían de este traspaso de poderes y de la capacidad del Gobierno para seguir liderando las mejoras. El Acuerdo tenía plena validez jurídica que obligaba a todas las partes implicadas en la cadena de suministro

De momento, el probable cambio ha supuesto ya una acción decidida del gobierno contra las actividades sindicales de los trabajadores. También es verdad que el gobierno ha accedido a conceder aumentos de los salarios mínimos de nuestro sector.

Pros y contras en el futuro

Algunas marcas –como Esprit- consideran que el activismo laboral que ha propiciado el desarrollo del acuerdo puede proyectar una mala imagen (una imagen tóxica, dicen) sobre la subcontratación en el país, a pesar de las mejoras que ha conseguido. Los confeccionistas, sin embargo, no están preocupados porque consideran que las marcas occidentales que viven del fast-fashion difícilmente podrían trasladar sus pedidos a otro país. De hecho, no les preocupan demasiado la situación y las condiciones laborales de sus proveedores. Solo les interesa que sus pedidos les lleguen en la fecha prevista, de acuerdo a sus especificaciones y con el menor coste posible.

En estos momentos, en conclusión, el futuro del Acuerdo está en el aire pero a medio o largo plazo deberá pasar a manos nacionales. Ocurra lo que ocurra con él, las partes implicadas deberán seguir negociando para que sus negocios en Bangladesh respeten los principios del fair business.

En la web que indicamos a continuación, aparece el texto completo del Acuerdo.

+ Info: www.bangladeshaccord.org