En la víspera del inicio oficial de la Semana de la Moda de Nueva York, Adrover aprovechó para presentar una edición limitada de camisetas de algodón que ha creado para la firma Hess Natur.“Este proyecto nace de una colaboración con el Banco Grammen, del bangladeshí Mohamed Yunus, y la intención es decirle a todos que el mundo está en nuestras manos”, aseguró en declaraciones a la agencia Efe el mallorquín sobre unas prendas de las que parte del beneficio irá a parar a la entidad que creó el llamado “banquero de los pobres”.Adrover, que consiguió la ovación de la prensa especializada cuando desfilaba en Nueva York, regresa así a una prenda que considera básica y que sirve de plataforma inmejorable para transmitir “los mensajes que todo el mundo quiere oír”, como que el planeta necesita nuestra ayuda.Moda verde“Me pregunto si realmente se hace algo para solventar los problemas ecológicos que tenemos. Creo que no, y que la ecología parece haberse convertido en el pan nuestro de cada día, algo sin valor”, aseguró el diseñador, que se pasó a la llamada moda verde el año pasado al firmar con el grupo Hess Natur.Se trata de una compañía de venta por catálogo que durante 34 años ha seguido un modelo de producción ecológica y compromiso social, y que ahora ha alcanzado una acuerdo con la prestigiosa cadena estadounidense de supermercados orgánicos Whole Foods para vender en sus establecimientos las camisetas de Adrover.“Parece raro que me asocie a unos supermercados, pero siempre he creído en el poder de las masas. Si nos unimos, podemos decir todos basta a muchas cosas, como la contaminación, y estar en esas superficies me permite llegar a más personas”, explicó el modisto.Preparar el regresoAdrover, cuyas creaciones se pueden ver en museos como el Victoria & Albert de Londres o el Metropolitan de Nueva York, dice estar muy cómodo en Hess Natur, aunque también tiene listas varias colecciones bajo su propio nombre que verán pronto la luz.El diseñador, uno de los primeros españoles en asentarse en Nueva York y hacerse un hueco en el complicado mercado estadounidense, disfrutó de un éxito abrumador hace años, pero también sufrió el fracaso con unos diseños de inspiración árabe que presentó dos días antes de los atentados del 11 de septiembre de 2001. “Lo que digo a los diseñadores españoles que ahora vienen es que Nueva York no te da un trono ni una posición si no la has sufrido, si no te la has currado. La reconquista de América es muy difícil”, sentenció.