Barcelona rinde también homenaje a Mariano Fortuny
Tras inaugurarse en el Museo del Traje de Madrid, la muestra Mariano Fortuny. Inspiraciones, organizada por el Ministerio de Cultura, abre mañana las puertas en el emblemático edificio La Pedrera, obra de Antoni Gaudí y propiedad de Caixa de Catalunya, la exposición Fortuny. El Mago de Venencia, que reivindica la figura de este artista, a quien el escritor Marcel Proust llamaba “el Leonardo del siglo XX”.Unas 300 piezas ilustran las múltiples facetas creativas de Mariano Fortuny, que encarna el ideal de artista-artesano, y que se volcó en la pintura, el grabado, la escenografía, la luminotecnia, la fotografía, el diseño textil y la moda. La muestra, que podrá verse hasta el 27 de junio, está comisariada por Giandomenico Romanelli, director de la Fondazione Musei Civici di Venezia, y por la directora y el conservador del Museo Fortuny de Venecia, Daniela Ferretti y Claudio Franzini.Fortuny Madrazo nació en Granada en 1871 y se educó en ambiente refinado y erudito, propicio para el fomento y el desarrollo de sus inquietudes intelectuales. La exposición se abre con un espacio introductorio, en el que se muestran varias obras orientalistas de su padre, Marià Fortuny, para volcarse en los trabajos escenográficos que hizo para la ópera Tristan e Isolda, de Wagner, que se representó en la Scala de Milán en 1899.En esta ópera, Fortuny se implicó de forma muy intensa y planteó escenografías y vestuario, y todas las críticas destacaron los efectos luminotécnicos. Precisamente, en 1900 Fortuny Madrazo registró su primera patente del Sistema de Iluminación Escénica por Luz Indirecta, que trasladó a toda Europa. Construyó también la denominada Cúpula Fortuny, un dispositivo escénico que daba una dimensión a la escena a través de la luz, y por primera vez instaló una cabina de dirección de iluminación al fondo de la sala desde donde controlar los efectos de luz, un ingenio que en colaboración con AEG acabó situando en multitud de teatros alemanes.En Venecia, junto con su modelo y después esposa Henriette, creó en su Palazzo Pesaro Orfei, un palacio del siglo XV, un taller de estampación de tejidos que comenzaría su extraordinaria aventura en el campo de la moda. De su vínculo con el poeta austríaco Hugo von Hofmannsthal, se presentó por primera vez en Berlín una pieza de vestir producida por Fortuny, el chal Knossos, presente en la exposición con otros de sus modelos.Sus telas, sus tejidos y sus estampados fueron ganando fama y un lugar preeminente en el mundo de la moda y de las artes decorativas. Entre esos modelos destaca el vestido femenino Delphos, de inspiración helenística a partir de una idea de Henriette, un vestido que propiciaría su consagración internacional, después de que fuera adoptado por actrices como Sarah Bernhardt, artistas como Isadora Duncan o aristócratas como la marquesa de Polignac.En 1909, Fortuny consiguió patentar en París un tela plisada de seda hecha con una máquina especial que él mismo había inventado, y también patentó un procedimiento de estampación polícroma sobre tejidos o papel. La producción del Palazzo Pesaro Orfei adquirió tal volumen que Fortuny Madrazo abrió dos boutiques, en París y en Londres.Un apartado fotográfico rememora sus viajes a España (Granada, Córdoba) y a Egipto, junto con su mujer Henriette, un viaje del que también se pueden contemplar en la muestra algunos de los pequeños cuadros de recuerdo que realizó.
