Dogi se ve así obligado que trasladar su fábrica de Nanjing, ya que el gobierno chino ha decidido recalificar la zona en la que se construye. La empresa textil recibirá una indemnización de 11,5 millones de euros en compensación por el uso de los terrenos, los edificios existentes y las instalaciones fijas.El resto de los activos de la planta seguirán en manos de Dogi, que ha acordado con las autoridades locales abandonar el terreno en un año, periodo extensible a tres meses si las circunstancias así lo requirieran.Dogi está estudiando todas las alternativas posibles para continuar su actividad en el mercado asiático.