Cotton Australia estudia una nueva manera de gestionar los desechos de nuestro sector: triturarlos y después enterrarlos en suelo agrícola

Cotton Australia -una organización algodonera de ese país- está desarrollando un método nuevo para reaprovechar los desechos de nuestro sector. Simplemente, los entierra. De momento, sin embargo, trabaja solo con residuos algodoneros.

Primero los tritura, después los mezcla con la capa superior de un suelo agrícola y, por fin, les añade agua. Con el tiempo, la desintegración de los tejidos deja tras de sí un entorno que adecuado para el tipo de insectos y nutrientes en los que prosperan las plantas de algodón.

Los insectos están de fiesta, afirma Oliver Knox, profesor de biología de sistemas del suelo en la Universidad australiana de Nueva Inglaterra, en Nueva Gales del Sur. Lo único que necesitan los residuos es humedad, calor y hongos.

Este desarrollo comenzó en 2019 en la región de Goondiwindi (en Queensland) con el afán de contribuir a la sostenibilidad y circularidad del algodón. Actualmente -según Cotton Australia-, los australianos tiran una buena parte de las ropa y de los textiles que compran cada año.

Hasta 2017, las 800.000 toneladas de residuos textiles generados anualmente por Australia se exportaban a China. Esto, sin embargo, no constituía una buena solución. Simplemente, trasladaba el problema a otro lugar.

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Mezcla de restos de algodón con el suelo agrícola

Historia del proyecto

Los experimentos iniciales consistieron en pruebas de laboratorio con trozos muy pequeños de tejidos de algodón. Los expertos querían controlar su proceso de degradación y ver cómo afectaba a la retención de carbono y agua. Todos los tejidos, salvo los más compactos, se degradaron significativamente en unas 24 semanas. Las semillas de algodón germinaron bien la nueva mezcla de tierra con restos de algodón.

Los textiles del proyecto proceden de diversas fuentes. Una es una empresa local que se dedica a la venta de ropa usada. Otra es uno de los mayores proveedores de ropa de cama de Australia. Es una división de Hanesbrands y ya tiene un programa de sostenibilidad. Para este experimento, utilizaron sábanas que habían llegado al final de su vida útil y recortes de fabricación.

Al principio, las muestras de tejido se cortaron a mano en pequeños cuadrados, pero después ya fueron procesadas por una empresa de reciclaje. Si se comprueba la escalabilidad del método, los desechos algodoneros se triturarán más adelante en desmotadoras que estén paradas fuera de temporada.

Algunos de los tejidos llevaban tintes, pero eso no ha afectado al experimento hasta la fecha. En adelante, sin embargo, el algodón que se ponga en el suelo agrícola será solo sin tintes ni dibujos. No se utilizarán tejidos algodoneros mezclados con poliéster. Los expertos han demostrado ya que otras fibras naturales como la viscosa o la lana pueden someterse al mismo tratamiento que el algodón.

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Recogida del algodón

En el futuro, podrá aplicarse a restos de otras fibras

Durante 2021 y 2022, Cotton Australia realizó ya pruebas de campo. Los agricultores esparcieron dos toneladas de textiles y prendas de algodón finamente troceado en un campo que se sembraría como de costumbre cuatro o cinco meses después. Los resultados de esa fase revelaron que el carbono orgánico del suelo había aumentado hasta el 1,08% desde el 0,77%. El azufre, por su parte, pasó de los 4,5 mg por kilo hasta los 7,4, demostrando una mejora de la fertilidad y de la salud del suelo. Los científicos calcularon, además, el ahorro en CO2 gracias a la descomposición de las prendas en el suelo y no en el vertedero.

La pandemia de Covid y una serie de inundaciones masivas en la zona obligaron después a suspender el trabajo. La abundancia de agua, sin embargo, proporcionó un giro positivo, ya que empapó el suelo normalmente seco de Australia, que tiene un alto contenido de arcilla. Los intentos de esparcir el algodón molido crearon matas que retuvieron el agua que ayudaría a mitigar los efectos de una posible sequía en el futuro. Era casi como una capa protectora que mantenía la humedad en el suelo.

Es probable que pasen varios años antes de que se determinen los resultados definitivos del experimento. Es probable que para entonces el método haya madurado y pueda utilizarse para desechos de otras fibras naturales. En todo caso, Cotton Australia espera que fomente la idea de circularidad entre los consumidores y consiga que utilicen más fibras naturales.

 + Info: https://cottonaustralia.com.au/

11.10.2023