La compañía, que registró un espectacular crecimiento con sus peculiares zapatos, imponiendo una tendencia con la que arrasaron en medio planeta, sufre los síntomas de una resaca, de pérdida de popularidad y descenso de las ventas. Crocs es consciente que debe de dar un giro a su producto estrella, del que comercializa 90 modelos diferentes. El nuevo presidente, John Duerden, fue el máximo responsable Reebok International entre 1990 y 1995, periodo en el que las ventas mundiales de la empresa se triplicaron. Después, se encargó de las operaciones internacionales de Reebok e impulsó su expansión. Aterriza en Crocs desde Chrysallis Group, una consultora fundada en 2006 y especializada en el desarrollo y la renovación de marcas. El hasta ahora presidente y director general de Crocs permanecerá en la empresa como miembro del consejo directivo.