Custo Barcelona se ha puesto las pilas y con una colección extensa, trabajada y muy en su línea, demuestra que es capaz de mantenerse en lo alto aunque los vientos últimamente no le sean favorables. Es uno de los exponentes del estilo latino, diferente al que puedan transmitir las propuestas más aristocráticas de Óscar de la Renta o Carolina Herrera. Es desenfadado, juvenil, fresco y atrevido.Pero ha pasado el tiempo y son lejanas ya las apariciones en el cine o la televisión. Los estampados también han dejado paso a lisos minimalistas y el desenfado algo barroco y étnico de hace unas temporadas cayó en desuso en pro de geometrías, líneas limpias, rigidez y monocolor. La nueva colección, la que acaba de presentar en Nueva York, demuestra que es capaz de reinventar la fórmula para mantenerse en tendencia sin perder ápice de su peculiar y característico estilo.Ejemplo de ello es que se mantiene fiel al patchwork en la construcción de prendas, mezcla tejidos y estampados con maestría y originalidad, e introduce materiales como el plástico y tejidos con mezclas de lúrex para conseguir efectos brillantes y cierto aspecto de rigidez. Entre las novedades, la línea de noche, de veladas ibicencas, y su primera colección de bolsos, funcional y urbana.

Sanear cuentasToda una puesta de largo, en la que se juega mucha más que la aprobación de la prensa. Por un lado, debe levantar una cuenta de resultados, a la baja desde hace unos años (en 2005, los últimos que se tienen, sus ingresos fueron de 41,98 millones de euros, un 23,28% menores que el año anterior). Y por otro lado, seducir a un posible comprador, que se rumorea, podría ser el conglomerado de lujo LVMH, que por el momento, mantiene un silencio sepulcral sobre el tema.A pesar de todo ello, Custo Barcelona es una de las mayores marcas de este país y una de las locomotoras del made in Spain, presente en 3.000 puntos de venta en todo el mundo y con fuerte arraigo en el continente americano. Desmarcarse de la camiseta, que sigue proporcionándole el 60% de sus ventas, le ayudaría a alcanzar de una vez por todas el listón de marca de lujo y le ayudaría a competir en el mismo segmento del resto de firmas que participan en la semana de la moda de Nueva York. La línea de fiesta y la de marroquinería contribuirán sin duda a ello.Para ver el último desfile en Nueva York, pulse sobre CUSTO BARCELONA P-V´08