El informe ‘Sorting for Circularity: Project ReWear‘ de Fashion for Good con Circle Economy recoge una investigación sobre el funcionamiento real del sistema global de ropa de segunda mano. El proyecto combina un análisis cuantitativo de las donaciones en cuatro países de la UE, trabajo de campo en Ghana y Pakistán y tres proyectos piloto de innovación en moda circular.

Cada año se generan unos 92 millones de toneladas de residuos textiles en Europa, según datos recientes de la organización ecologista Fashion for Good. Aproximadamente una cuarta parte de lo que se recoge de forma selectiva se exporta y gran parte de ello se clasifica como apto para su reutilización.

¿Dónde termina la ropa donada? Fashion for Good responde
El éxito del proyecto ReWear requiere apoyo comercial y tecnológico, además de reducir la sobreproducción global de moda.

La entidad ha elaborado su último informe Project ReWear junto con expertos de Circle Economy, estudiando el impacto ambiental y social del sector de la moda, así como su apuesta por la circularidad.

Actualmente el sector produce entre 100.000 y 150.000 millones de prendas anualmente, con hasta un 30% de invendidos. La rápida expansión del fast fashion agrava la sobreproducción y el desperdicio.

En cuanto a los residuos textiles generados en Occidente, su preparación para la reutilización es muy limitada por su coste elevado y la escasez de infraestructuras en terceros países.

El caso de Ghana y Pakistán

El proyecto ReWear analiza el estado y tránsito de 8.280 prendas desechadas en cuatro países de la UE. El 37% de la ropa no tenía ningún daño visible y el 41% solo mostraba algún defecto menor. Solo el 23% restante presentaba daños mayores, críticos para su reutilización. Así, la barrera de re-producción es económica —no sale a cuenta someter las prendas al proceso de reutilización—, no material.

La experiencia de Ghana y Pakistán, que importan cada año millones de toneladas de ropa desechada, ejemplifica la complejidad del ReWear. En ambos países, este modelo sostiene un gran número de empleos, pero con profundas desigualdades.

En Ghana, la calidad de las prendas importadas ha empeorado significativamente. Más del 86% de las prendas analizadas en el mercado de moda de segunda mano del país africano presentaban defectos y daños, a pesar de estar clasificadas como reutilizables. Esto deja a los trabajadores ghaneses sin garantías sobre la ropa importada de la UE y los empuja a asumir el coste financiero y medioambiental de todo este stock invendible. A pesar de todo, han reducido la producción textil y de confección local.

En Pakistán, la actividad económica respecto a las prendas usadas genera el 8,5% del PIB, pero implica severas desigualdades laborales.

Fashion for Good ha presentado también tres proyectos piloto, con nuevas soluciones para el ReWear, justificando la clasificación de residuos textiles y las reparaciones. La nueva herramienta de diagnóstico Save Your Wardrobe ayuda a identificar oportunidades en reparación y cuidado de las prendas.

En todo caso, el éxito del proyecto ReWear requiere apoyo político, comercial y tecnológico, además de reducir la sobreproducción. Las marcas deben enfocarse en el ecodiseño y la durabilidad de sus prendas, mientras que los gobiernos deben reequilibrar incentivos, eliminar subsidios a materiales vírgenes y aplicar nuevas medidas para fomentar la circularidad.

El informe 'Sorting for Circularity: Project ReWear' de Fashion for Good con Circle Economy recoge una investigación sobre el funcionamiento real del sistema global de ropa de segunda mano.

Desafíos de la moda circular

Las políticas europeas incluyen directivas sobre residuos, regulación de las exportaciones y clasificación de textiles. Sus principales problemas son la dificultad para rastrear flujos, una clasificación ambigua y una regulación insuficiente para evitar exportaciones de baja calidad.

El mercado de ReWear muestra crecimiento, pero enfrenta barreras económicas y logísticas que limitan su escalabilidad. La percepción de valor de las prendas depende más de las tendencias y de la marca que de su condición física. Las reparaciones menores suelen costar más que el valor de reventa, lo que reduce la recuperabilidad de las prendas.

Distintos modelos circulares y pruebas piloto como reverse.fashion prueban soluciones para mejorar la clasificación y el valor de los textiles usados. Actualmente, la tecnología permite identificar productos específicos, incluyendo marcas, tendencias y condiciones. La digitalización y los pasaportes digitales facilitarán la trazabilidad y la reventa de prendas de alta calidad. Esto permite establecer modelos de negocio rentables y sostenibles.

Para más información: https://www.fashionforgood.com/rewear/

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