`Dudo mucho que España vuelva a coser´
¿Dónde está el truco para crecer a ritmo de dos dígitos en los tiempos que corren?
En el 2011, Mango decidió dar un giro a su negocio a través de un cambio en las colecciones que vendía. Si antes el 70% de nuestra colección era ropa de fiesta y el 30% era ropa del día a día, a partir de 2011 el 70% es ropa casual y el 30%, ropa más sofisticada para la noche. Esto, junto a un cambio estratégico en nuestras tiendas y una nueva forma de entender la publicidad, con el precio al lado de cada prenda, ha permitido a Mango disfrutar de una evolución positiva. De hecho, en este primer trimestre de 2013, los resultados evolucionan muy bien. Nos hemos animado tanto que este año seguimos y lanzamos nuevas líneas -como Sport&Intimates y Mango Kids-, y preparamos el lanzamiento de una cadena de Teenagers, otra cadena para ropa de volúmenes más grandes para personas adultas…¿Qué objetivos se plantean conseguir con estas nuevas líneas?
Nos planteamos facturar 10.000 millones de euros en 10 años. Es lo que ahora factura Inditex, nosotros esperamos también conseguirlo con diferentes formatos.¿Estas nuevas líneas se van a producir en España?
No. Nosotros, confección de ropa no tenemos prácticamente nada en España.Actualmente, el 84% de su facturación procede de mercados extranjeros. ¿En qué mercados vende más Mango?
Rusia es seguramente el mercado más importante en el plan de exportación de Mango. Es un mercado muy grande donde tienen cabida muchas tiendas. En Europa, EEUU y Asia, Mango también se desarrolla muy bien. Sudamérica, sin embargo, es más complicado, no es un mercado especialmente bueno para nosotros. Además de que las ciudades son más pequeñas –caben menos tiendas-, está el tema de los aranceles y las aduanas, que no agilizan el just in time con el que nosotros trabajamos, demoran mucho la entrada. Hay muchas barreras administrativas.Se habla de una inversión de 265 millones de euros en nuevas aperturas, reformas de tiendas, sistemas logísticos y de información. ¿Qué partidas dedicará a qué?
200 millones de euros se invertirán en tiendas -aperturas y reformas- y 65 millones de euros se destinarán a sistemas logísticos y de información.Los megastores y las tiendas HE by Mango parecen tener preferencia, ¿por qué?
La nueva política de la empresa es esa, abrir tiendas grandes en importantes centros urbanos. Son tiendas que contarán con una superficie de entre 800 y 3.000 m2 y que integrarán todas las líneas del grupo. A día de hoy tenemos abiertos megastores en España, Turquía y Francia. Para los próximos años, la previsión es abrir más megastores en España, Alemania, Holanda, Rusia, Italia, Polonia y Turquía.Por otra parte, la línea masculina H.E. by Mango cuenta en la actualidad con más de 100 puntos de venta. Para 2013, la previsión de aperturas está alrededor de los 80 puntos de venta en países como Alemania, Francia, Holanda, Rusia y Turquía, así como en zonas como Oriente Medio, el Sudeste Asiático y Sudamérica. En los próximos años, la marca H.E. by Mango tiene previsto alcanzar los 500 puntos de venta y representar el 10% de la facturación total de la firma.¿Supondrá esto el cierre de otras tiendas tradicionales de Mango?
No, no lo tenemos previsto.La firma ha crecido un 93% en venta online y piensa doblar el crecimiento, ¿cómo lo van a hacer?
Efectivamente, la facturación correspondiente a la venta online de la empresa durante 2012 ascendió a 70 millones de euros. Actualmente, la venta online de Mango supone un 4% del total del negocio. Queremos que nuestro negocio online represente un 9-10% del total de las ventas de la compañía.Para ello, Mango, que ya está disponible a través de internet en 46 mercados, tiene previsto empezar su expansión online en Oriente Medio y seguir expandiéndose en los mercados asiáticos durante 2013. El objetivo de este año es volver a doblar la facturación tanto a través del portal propio como abriendo concesiones online en los mejores portales del mundo.En relación a los sistemas logísticos, ¿estamos hablando del centro logístico de Mango en Lliçà d´Amunt o hay algo más?
Hablamos de Lliçà d´Amunt. La idea es aumentar la capacidad para poder distribuir a todo el mundo todas estas nuevas líneas que estamos lanzando. Desde Barcelona, nuestras prendas llegan a toda Europa cada día en camión y al resto del mundo salen dos o tres veces por semana en avión.Por último, nos gustaría hablar del último desastre textil de Bangladesh. ¿Cuál es su opinión de todo lo que está pasando en este país en relación con el sector textil?
Desde el año 2004, Mango edita una memoria en la que publica todos los procesos de fabricación, los controles de auditores, los cumplimientos de códigos de conducta, analizamos todos los tejidos con los niveles de exigencia alemanes, etc. Siempre intentamos que nuestros proveedores cumplan con el código de conducta que tenemos impuesto sobre los distintos países, si lo cumplen bien y si no, dejamos de trabajar con ellos.En el caso concreto de Rana Plaza en Dacca, se trata del edificio más importante de la capital de Bangladesh, donde había bancos, talleres textiles…, y se hundió porque no aguantó el peso. Pero nosotros no podemos detectar eso, es un tema civil del país. Aparte de que nosotros no hemos trabajado nunca con ellos.La Comisión Europea ha dicho que mantendrá las ventajas comerciales del país y asegura que son los compradores extranjeros lo que deben apoyar y promover cadenas de distribución socialmente responsables. ¿Está de acuerdo con esta decisión?
Sí, si a esos países no le das trabajo, los arruinas. Necesitan del textil para crecer. De aquí a 20 o 40 años no querrán coser, querrán hacer otras cosas con más valor añadido, como coches o electrónica. Es la evolución normal de cualquier sociedad que se organiza. En España y en Japón pasó eso, en China empieza a pasar…Entonces, eso que cuentan de la relocalización industrial del textil español, ¿es una utopía?
En lo de coser sí, en otros asuntos quizás no. Dudo mucho que España vuelva a coser.¿Quiere decir que no veremos un cierto regreso de la producción de Mango a España?
Yo eso lo veo difícil porque España no tiene industria para eso. En España, en la época de euforia la gente ya no quería coser, ya que es una labor con muy poco valor añadido. Otra cosa diferente es la confección de ropa, la ropa sí que la compramos en España, en EEUU, Europa, porque hay más valor añadido. Pero es difícil volver a los inicios. Lo que sí que hacemos aquí son complementos, bolsos, accesorios, pero de ropa nada.* Lee la entrevista publicada en: Pinkermoda 341* Para más información: https://shop.mango.com/
