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Paco Gil

Con motivo de la GDS, la feria de calzado de Düsselforf, charlamos con Paco Gil, quien aseguró que le preocupa la crisis económica y, sobre todo, la competencia china que empuja a muchos fabricantes occidentales a mejorar el posicionamiento de sus colecciones.Paco Gil es un creador en continua evolución, un diseñador de zapatos y moda en continuo aprendizaje. Lejos de instalarse en la comodidad que le confiere su experiencia y reconocido prestigio internacional, continúa desarrollando su trabajo con pasión e ingenio. La gente, el arte, las grandes pasarelas son su fuente de inspiración, que traduce en diseños audaces y elegantes.Esta temporada ha mostrado sus colecciones en White, Micam, GDS y Modacalzado, en Milán, Düsseldorf y Madrid. Sus zapatos se venden en todo el mundo: Gran Bretaña y Alemania son dos mercados especialmente importantes.- ¿Cómo ve usted la situación del sector del calzado español?
– “Pues evidentemente muy difícil. No podemos decir otra cosa. Hemos perdido el mercado estadounidense por culpa de la evolución de las divisas: ahora estamos vendiendo allí el 10% de lo que comercializábamos hace unos años. De todas formas, el principal causante de la situación es el aumento de las exportaciones asiáticas, y especialmente chinas, de calzado.Evidentemente, los artículos chinos no nos hacen competencia directa a nosotros ni a otras marcas de gama media y alta, pero empujan hacia arriba a las marcas nacionales de gama baja que, por supuesto, no pueden competir con el calzado chino. En otros mercados ocurre lo mismo y reduce, por lo tanto, nuestras opciones exportadoras. De todas formas, el problema más grave ahora mismo es la crisis, que ha reducido mucho el consumo de artículos de gama alta”.- ¿Pueden solucionar algo las medidas antidumping?
– “A medio y largo plazo, no. Entre otros motivos, porque los chinos no hacen dumping”.- En Asia, además, cada vez fabrican más calzado de calidad, e incluso de gama alta…
– «Por supuesto. Tenemos pruebas evidentes. Sobre todo, los chinos han demostrado su capacidad para aprender y sus ganas de trabajar.Además, cuentan con fábricas y con tecnología que apenas existen en Europa y EE UU. Estados Unidos, en concreto, ha deposito allí mucha tecnología para poder servir los productos que quiere el mercado norteamericano. Acaban de inaugurar, por ejemplo, una fábrica de hormas con tecnología italiana que no tiene competencia en Europa. Y en cuanto a estilistas tienen todos los italianos que quieren.Lo único que todavía les falta es la distribución, pero muy pronto dispondrán de ella”.- ¿Va teniendo cada vez más problemas en España la integridad de la cadena productora del calzado?
– “Cada vez van habiendo más. Yo, por ejemplo, tenía cerca un par de fábricas de cercos. Una de ellos ha medio cerrado por falta de pedidos. Un día me encontré en un banco, en la calle, a su dueño, al que conozco mucho desde hace tiempo, y me dijo: &iexcl,Los lunes al Sol! Se ha acabado el trabajo”.- ¿Considera que las marcas deberían poner en sus zapatos la etiqueta Made In, con indicación del lugar de manufactura?
– “Sí, por supuesto. Cada par de zapatos debería llevarla, pero yo comprendo que para las marcas esto es imposible. Jamás querrán hacerlo. Pero es peor cuando una marca que fabrica toda su colección en China la presenta en España con el Made in Spain. Y esto ocurre, y con expositores que están aquí mismo, en GDS.Yo, por mi parte, tengo una marca, con un socio estadounidense, que fabrico en China. Es Chinese Laundry, para que no haya lugar a confusiones”.- ¿Qué opina usted del trabajo de Fice?
– “Yo ya no estoy en Fice porque no acabo de ver su utilidad. Es una especie de peaje que hemos de pagar, como las Cámaras de Comercio”.- ¿Le preocupa la aplicación del reglamento REACH, con todas sus consecuencias para el sector del calzado?
– “A mí, como diseñador, no me afecta. Mi equipo ya se encarga de tenerlo todo controlado a tenor de esta normativa”.- Por último, ¿cómo ve ahora mismo el panorama ferial del calzado en Europa?
– “Evidentemente hay demasiadas ferias. Y no hablo sólo de las grandes ferias nacionales o internacionales, como Micam, GDS o Modacalzado, que tienen su sentido, sino de las muchas ferias regionales que se han ido creando. Nosotros hemos estado esta temporada en los tres salones que he mencionado y en otros de moda, como CPD y Bread & Butter, además de Italmoda.Aquí en GDS nos está yendo bastante bien, aunque desde luego no van a venir a ver la colección los 400 clientes que tenemos en Alemania y en su área de influencia. Modacalzado también nos marcha muy bien”.