El calzado chino se afianza como el principal competidor de España



Casi la mitad del calzado extranjero que se vendió en España el año pasado llegó de China: 24.350 millones de pesetas. Ellos venden aquí, y mucho. Los industriales españoles están sentando las bases para vender allí. El Instituto de Comercio Exterior (ICEX) ha incluido en su plan de promoción sectorial la participación agrupada en ferias como las de Shangai y Hong Kong en sus pasadas ediciones de abril y las próximas, en octubre. La FICE está convencida de que el potencial que ofrece China para los exportadores españoles compensa todas las dificultades en pago y distribución. Se espera que China siga un raudo proceso de crecimiento del consumo, concretado en 125 millones de chinos con capacidad para comprar calzado de cierta calidad y moda.

China nos vende mucho más de lo que nosotros le vendemos, pero nuestras exportaciones están creciendo y el precio medio por un par de zapatos españoles es de unas 4.260 pesetas. El principal problema que presenta China es que se trata del principal productor mundial de calzado (1.800 millones de parea anuales, de los que el 70 por ciento exporta). El gigante asiático está innovando cada vez más en tecnología, optimiza su capacidad de copia, aprende a adaptarse a la moda internacional y todo ello manteniendo los bajos costes propios de un país del Tercer Mundo. El presidente de Expocalzado, José Sanchís, ha llegado a expresar que China, con la ayuda del capital de Taiwán, va a ser el principal enemigo del calzado español en los mercados internacionales durante años.