El calzado europeo cambia de presidente
Calvo ha sido el presidente que más tiempo ha estado en este cargo, que se renueva cada dos años, y por ello la Confederación ha tenido el detalle de nombrarle presidente de honor, el primero que tiene la entidad. Ayer lo abandonaba durante la asamblea general que la CEC celebró en Cracovia (Polonia) y lo cedía al italiano Vito Artioli, presidente de la patronal italiana del calzado (ANCI).En su discurso de despedida, apuntó las medidas que cree que la industria del calzado europea tiene que seguir para continuar siendo competitiva. Reclamó así “una iniciativa regional específica para el sector en el marco financiero de los fondos estructurales”, además de “potenciar los controles aduaneros en las fronteras de la Unión y las medidas de cooperación aduanera a nivel internacional”.Pidió a las administraciones que ofrezcan a las empresas “un marco claro, predecible y coherente para que las estrategias empresariales y las inversiones puedan ser fácilmente planificadas a medio y largo plazo”. También les exigió apoyo para mantener las empresas en Europa porque emplean más de dos millones de personas, en su mayoría mujeres.Apuntó también en la necesidad de seguir invirtiendo en I+D y en apostar “por una fabricación basada en el conocimiento que añade valor a cada proceso productivo y a la distribución”, y en volcarse en el respeto al medio ambiente.En cuanto a la CEC, habló de la necesidad de estrechar vínculos y recordó que los recursos cada vez serán menores porque serán menos empresas. “Debemos concentrar nuestros esfuerzos en temas importantes y ser además el marco en el que las discrepancias entre países puedan comentarse y buscar soluciones de consenso”, apuntó.En cuanto a sus logros al frente de la patronal europea, el más destacado es quizás la imposición por parte de la Comisión Europea de medidas antidumping al calzado procedente de China y Vietnam. También ha logrado cohesionar la Confederación, en la que fluyen intereses muy divergentes.
