Tras el visto bueno de Bruselas, el Plan de Apoyo al Sector del Calzado, que empezó a esgrimirse hace dos años y que se aprobó hace poco más de uno, por fin tiene luz verde para aplicarse. Las medidas que contempla se dirigen a mantener el empleo, a reinserir los trabajadores excedentes y a motivar a las empresas a invertir en I+D+i. Todas ellas fueron pensadas para hacer frente a un contexto de reestructuración industrial que se ha agravado en los últimos meses con la falta de liquidez en las empresas y la caída del consumo. Ante la nueva realidad, la patronal pide que el plan se revise y se actualice. Desde FICE se valora de manera positiva el desbloqueo del plan, pero también se pide que las medidas que contempla se readapten a las actuales circunstancias porque, tras los catorce meses transcurridos desde la firma del plan, se han producido importantes novedades a todos los niveles que se deberían tomar en consideración. De hecho, muchas empresas han cerrado ya sus puertas y miles de trabajadores han engrosado las listas del paro en la provincia. La patronal sugiere aclarar la retroactividad de los apoyos, fijar con concreción, a la vez que el plazo de vigencia que podría ser ampliado a tres años. Proponen también que se renegocie con la Administración y los sindicatos una línea ICO para financiación de circulante a las empresas del sector y la consideración-asimilación de los tiempos de paro de los trabajadores fijos-discontinuos a los trabajadores con suspensión de contratos derivados de un expediente de regulación de empleo (ERE).