Quinn, de 58 años, empezó a trabajar en Tiffany en 1986. Antes de alcanzar el cargo de presidente en 2003, fue el responsable de ventas de la empresa fuera de la región Americas.A través de un comunicado, el consejero delegado de Tiffany, Michael J. Kowalski, señala que las aportaciones de Quinn a la empresa durante su “larga e ilustre carrera han sido enormes”. “En particular, su liderazgo en la expansión global de la marca Tiffany & Co. ha permitido la transformación de la compañía. En los últimos 25 años, pocos han contribuido tanto a Tiffany como Jim”, apunta.Kowalski también explica que la compañía ya ha encargado la búsqueda de un directivo que asuma sus responsabilidades para las regiones de Asia-Pacífico, Japón y Europa, así como para los mercados emergentes, y que le reportará directamente bajo el cargo de vicepresidente ejecutivo.