El Apparel Impact Institute alerta en su nueva ‘Hoja de Ruta hacia las Emisiones Netas Cero‘ del sector moda sobre el crecimiento de la producción de fibras, especialmente de poliéster virgen, que ha disparado la huella de carbono del textil un 14% en solo dos años.

La industria de la moda ha registrado un aumento histórico de su huella de carbono, con un incremento del 14% en las emisiones de gases de efecto invernadero entre 2023 y 2024. Según el Apparel Impact Institute, el sector emitió 1 gigatonelada de CO₂ en 2024, un 6,3% más que en 2023. Ese año ya había registrado un alarmante 7,5% de subida respecto a 2022. Se trata del primer aumento significativo desde 2019, cuando el centro comenzó a medir el impacto del textil.

El Apparel Impact Institute plantea cuatro ejes de acción prioritarios para la descarbonización del sector moda.

Kurt Kipka, director de impacto del instituto, señala que el principal responsable de este crecimiento es el aumento de la producción mundial de fibras, especialmente del poliéster virgen, cuya fabricación sigue siendo más barata y accesible que la de alternativas recicladas. “El coste es el mayor obstáculo para la descarbonización del sector”, advierte Kipka. “Mientras el poliéster reciclado siga siendo más caro y difícil de conseguir, las marcas tendrán dificultades para reducir su huella”.

Costes elevados y conflictos geopolíticos

El informe también destaca cómo la inestabilidad global está ralentizando la transición verde. Kipka explica que, debido al conflicto en Irán y la escalada de precios de la energía, las fuentes renovables y el almacenamiento de baterías in situ se han convertido en una opción más atractiva para las empresas. Sin embargo, la falta de infraestructuras y los altos costes de inversión frenan su adopción masiva.

Esta situación contrasta con la ligera desaceleración del crecimiento de emisiones a nivel global (un 0,4% menos en 2025 respecto a 2024), impulsada por avances en eficiencia energética en otros sectores. “El textil sigue siendo una excepción preocupante”, señala el informe.

El aumento de emisiones no es el único desafío. El estudio advierte que el sector enfrenta una caída potencial del 34% en sus beneficios para 2030, debido a dos factores clave:

  1. Interrupciones en la cadena de suministro, agravadas por crisis geopolíticas y tensiones comerciales.
  2. Aumento de los costes operativos, especialmente en energía y materias primas.

“La moda está atrapada en un círculo vicioso”, explica Kipka. “Para reducir emisiones, necesita invertir en tecnologías limpias y materiales sostenibles, pero los márgenes de beneficio se reducen, lo que limita su capacidad para hacerlo”.

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Cuatro prioridades urgentes para frenar la crisis

Ante este panorama, el Apparel Impact Institute ha publicado una Hoja de Ruta hacia las Emisiones Netas Cero para el sector textil, con cuatro ejes prioritarios para acelerar la descarbonización.

  1. De los compromisos a la acción industrial. Los objetivos climáticos deben traducirse en proyectos concretos en las fábricas, con planes de transición realistas y medibles.
  2. Financiar y facilitar el trabajo de los proveedores. La descarbonización de la cadena de suministro requiere colaboración: marcas, gobiernos, instituciones financieras y socios deben compartir costes y esfuerzos.
  3. Medir, replicar y escalar las soluciones que funcionan. El progreso no puede basarse solo en anuncios de metas, sino en intervenciones efectivas. Compartir resultados y lecciones aprendidas es clave para avanzar.
  4. Lograr reducciones absolutas de emisiones. La industria debe combinar estrategias: eliminar el carbón, electrificar procesos, usar energías renovables y mejorar la eficiencia energética. “Las mejoras deben generar reducciones reales, no compensar el crecimiento de la producción”, insiste el informe.

Casos de éxito

A pesar de los datos preocupantes, el informe del AII recoge avances significativos.

  • H&M se convirtió en 2024 en la primera marca en firmar un acuerdo para comprar energía renovable a gran escala en Vietnam, uno de los mayores hubs textiles del mundo.
  • Marcas como Patagonia y Stella McCartney están liderando el uso de poliéster reciclado y fibras innovadoras, demostrando que la sostenibilidad puede ser rentable.
  • Inversiones en tecnologías limpias y economía circular están ganando terreno, aunque aún a un ritmo insuficiente.

“El sector tiene herramientas para reducir su huella, pero el desafío está en la ejecución”, señala el documento.

Para más información: https://apparelimpact.org/

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