“Los empleados han quebrantado la ley sindical y están causando pérdidas económicas, por lo que se enfrentan al despido”, ha afirmado un portavoz de la fábrica, situada en la provincia meridional de Binh Duong. Según la empresa, los huelguistas han solicitado un incremento del 10% en su salario mensual, que actualmente apenas llega a los dos millones de dong (unos 200 dólares).El año pasado, Vietnam sufrió la cifra récord de 762 paros, la mayoría en el sector textil y de calzado, el más afectado por la caída de la demanda provocada por la crisis económica mundial y la creciente inflación.Los precios aumentaron un 28,3% en agosto de 2008, el dato más negativo jamás registrado en la historia del país y, aunque la tendencia ha mejorado en los últimos meses, la inflación todavía se encuentra por encima de los nueve puntos.Vietnam prohíbe todas las huelgas organizadas al margen de los sindicatos oficiales del Partido Comunista y carece de sistemas de arbitraje transparentes para solucionar las disputas laborales.