Doce cadenas detallistas estadounidenses, entre las que se encuentran Barneys, Dillard’s, Woolrich y Neiman Marcus, algunas marcas, como Marc Jacobs, y otros canales, como Yoox, aparecen en una demanda presentada por The Humane Society ante la Federal Trade Commission (Comisión Federal de Comercio).

Hay una verdadera epidemia de falsa puiblicidad y de falso etiquetaje en el sector de la piel, asegura Jonathan Lovorn, presidente del consejo de la Humane Society. Los detallistas no parecen preocupados por engañar a sus clientes, porque hay muchos consumidores que no quieren comprar artículos de piel auténtica.

The Humane Society tiene ahora mismo un buen argumento jurídico: la Truth in Fur Labeling Act -que se convirtió en ley el pasado 18 de marzo- impide aprovechar un agujero legal existente hasta entonces que permitía no informar al comprador que un artículo era de piel si su valor era inferior a 150 dólares. La legislación actual exige que los productos de piel informen sobre la especie utilizada y su país de origen y multa con hasta 5.000 dólares y un año de cárcel a los que la incumplan.