La industria portuguesa del textil/moda: una década a ojo de halcón


Ana Paula Dinis, directora ejecutiva de ATP, se reunió con la prensa en el marco de Modtissimo para retratar la industria portuguesa del textil/moda.

|25.02.2020| Ana Paula Dinis, directora ejecutiva de ATP (Associação Têxtil e Vestuário de Portugal), retrató la última década de la industria textil portuguesa durante el encuentro con la prensa que asistió a la 55ª edición de Modtissimo.

Dinis empezó su intervención destacando el gran potencial de la región del norte de Portugal en términos de industria textil. Dicha área agrupa el 87% de la actividad total del sector, abarcando  desde la producción de fibras y los tejidos hasta la confección de prendas finales. Entre las localidades más relevantes se encuentran Guimaraes, Barcelos y Vila Nova de Famalicão.

Se augura una pequeña caída en 2019

Antes de entrar en detalle, Ana Paula Dinis reconoció que (a falta de cifras oficiales) el pasado 2019 la industria textil portuguesa vivió un pequeño declive con respecto a 2018. El sector perdió tanto en volumen de negocio como en producción, empleo y exportaciones. La balanza comercial también sufrió un descenso en el mismo periodo mientras las importaciones, en cambio, aumentaron levemente.

Más concretamente (y, como hemos dicho, a falta de cifras oficiales), las exportaciones, que representan el 68% del volumen de negocio de la industria textil/moda portuguesa, sufrieron un descenso del -1% en 2019. ATP estima que la cifra de negocio se sitúe alrededor de 7,7 billones de euros en 2019, una caída del -1,3% con respecto a 2018. La producción, por su parte, sufrió una regresión del -1,8% hasta quedarse en 7,5 billones de euros. El empleo, con un -0,2%, fue el indicador que menos cayó.

La última década en cifras

El volumen de negocio y la producción han evolucionado de forma muy positiva y similar en la última década. Entre 2009 y 2019 han crecido progresivamente, con la excepción de los años 2011-2012 y 2018-2019, cuando ambos indicadores sufrieron una leve caída. Las exportaciones han vivido una evolución también positiva, exceptuando el periodo 2018-2019.

El empleo, por su parte, ha presentado una curva muy variada: un descenso acentuado entre los años 2009 y 2012; un períod0o de estabilidad hasta 2013; y un crecimiento muy positivo hasta 2018, cuando la tasa cayó nuevamente de forma sutil.

Exportaciones

Las exportaciones vivieron en 2019 una caída en todas las categorías de producto: los textiles para el hogar un -2,4%, las prendas finales un -0,8% y el resto de textiles un -0,6%. A pesar de estas cifras, el área que más ha impacto ha tenido han sido los textiles (exceptuando textilhogar), ya que representan un 60% de la producción total.

Según Ana Paula Dinis, entre las razones de la caída en las exportaciones a países europeos destacan:

  • Falta de crecimiento en el consumo interno (incluso contracción del mismo) en los distintos países europeos.
  • Brexit en el caso de Reino Unido.
  • Aumento en los precios como consecuencia del incremento salarial en Portugal.
  • Elevado coste de la energía, que encarece también la producción y repercute después en el precio de venta.
  • Parte de la producción se está desplazando a Turquía y Marruecos.
  • La alta innovación, sostenibilidad y creatividad de Portugal no consiguen atraer a más compradores, ya que la mayoría de estos basan sus decisiones de compra en el precio. Las marcas no saben valorar el valor añadido de los productos lusos; o bien sí saben hacerlo pero en última instancia no están dispuestas a pagar por ello.

En lo que a destinaciones se refiere, el 82% de las ventas van a países de la Unión Europea y solo el 18% llegan a países extracomunitarios. Entre los europeos más importantes destacan España (31% de las exportaciones), Francia (13%) y Alemania (8%). Los países que más importancia han ganado como destino de los productos portugueses son: Turquía (47,4%), Canadá (11,6%) y Estados Unidos (+5,4%).

Importaciones

En su conjunto, las importaciones de tejidos, prendas finales y textil hogar aumentaron un 3,6% en 2019 (a falta, repetimos, de cifras oficiales). Entre los países proveedores destacan: Marruecos (42,8%), China (12,4%), Bélgica (11,8%) e Italia (11,1%). En el caso de los productos finales las importaciones han crecido un 7,6%, mientras las de tejidos han caído un -1,2%.

Coronavirus

Como no podía ser de otra forma, el Covid-19 también apareció en la reunión con la prensa. Ana Paula Dinis aseguró que la industria lusa del textil/moda está preparada para asumir un posible aumento de la demanda fruto de las restricciones en el suministro de China.

De hecho, aunque no exista una confirmación oficial, ya se han registrado incrementos en los pedidos de varias empresas del sector; unos aumentos que podrían estar relacionados con la caída del poder exportador de China a raíz del Coronavirus.

A pesar de todo, Dinis se mostró prudente y aseguró que cabe la posibilidad de que muchas empresas apuesten por Portugal solo temporalmente y que regresasen a sus tratos con China una vez resuelta la crisis sanitaria. Y es que, según la directora ejecutiva de ATP, sigue primando el precio por encima de la innovación, la sostenibilidad y la proximidad a la hora de elegir proveedores.

Además, la escasez de China y el consiguiente aumento de precios pueden perjudicar también a la industria portuguesa. Y es que esta depende, en parte, de las importaciones de productos químicos y colorantes desde dicho país asiático.

Apuestas de futuro

Antes de concluir el encuentro con la prensa, Ana Paula Dinis destacó la importancia de diversificar los mercados y los clientes. Para gozar de una buena salud, la industria textil/moda lusa no puede exportar cerca del 50% de su producción a un único país. Así pues, la diversificación es clave.

Para más información: http://www.modtissimo.com/

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