El informe de WWF con datos de 2024 repasa sequías e inundaciones y su relación con el consumo de agua por parte del sector textil y confeccionista.

La asociación ecologista WWF (World Wide Fund for Nature) sigue estudiando el impacto del sector textil en la disponibilidad de agua en nuestro planeta, con datos de China, India, Pakistán, Turquía y Vietnam en 2024.

WWF, World Wide Fund for Nature, balance del año 2024
Drop by Drop‘, informe de WWF sobre el impacto del sector textil en el uso y consumo de agua en 2024.

WWF puso en marcha su primer proyecto piloto sobre gestión del agua en 2011, focalizado en la cuenca de Taihu (China). Desde entonces, la asociación ha promovido iniciativas en cuencas fluviales, como las de Buyuk Menderes (Turquía), Noyyal-Bhavani (India), Indo (Pakistán) y el delta del Mekong (Vietnam). Su objetivo ha sido siempre reducir el impacto del sector textil en estas cuencas, garantizar caudales fluviales saludables y restaurar los hábitats de agua dulce y su biodiversidad.

Los equipos de la entidad trabajan en colaboración con compañías socias, gobiernos, instituciones financieras y organizaciones civiles. Juntos impulsan acciones y exploran oportunidades para la gestión sostenible de los recursos de agua dulce. Todo ello beneficia tanto a empresas como a las personas y a la propia naturaleza.

Ahora ha publicado Drop by Drop, un informe sobre las actividades de sus Programas de Acción Colectiva en 2024. En él incluye también referencias a logros clave de años anteriores para que los lectores comprendan cómo han evolucionado sus programas a lo largo de los años.

2024: año de sequías e inundaciones

Según los datos globales recogidos por WWF, 2024 fue el año más caluroso registrado durante el último siglo. Además, fue el primer año con un incremento de más de 1,5 °C en la temperatura promedio superior, desde niveles preindustriales. Estas temperaturas más altas provocaron alteraciones en el ciclo del agua, causando inundaciones en algunas partes del mundo y sequías en otras.

En junio, por ejemplo, el sur de Brasil sufrió graves daños debido a fuertes y prolongadas inundaciones. En octubre, la provincia de Valencia, en España, recibió la lluvia de un año en tan solo unas horas, provocando una generalizada destrucción y dejando más de 200 muertos. Por otro lado, en el sur de Asia, la temporada de monzones provocó inundaciones en Bangladesh, Nepal, India y Pakistán.

Las dificultades sumadas de la inestabilidad política y las protestas ciudadanas en Bangladesh se vieron agravados por las inundaciones monzónicas. Además, las fábricas no pudieron cumplir los plazos de entrega debido a la interrupción del suministro de algodón. Como consecuencia de todo ello, la producción confeccionista disminuyó un 50% en el país

Por otro lado, la sequía azotó otras partes del mundo, como la cuenca del Amazonas. Estos escenarios demuestran cómo los riesgos hídricos causan interrupciones en las cadenas de suministro y en las empresas.

Además de la drástica reducción de los niveles de agua, el deterioro de su calidad y los desastres relacionados con ella, la pérdida de biodiversidad y la perturbación de los ecosistemas de agua dulce constituyen importantes amenazas para la salud de esas masas de agua.

Según el informe de WWF, la biodiversidad de agua dulce se redujo un 85% entre 1970 y 2020. Existe una necesidad urgente de invertir en la protección, la restauración y la gestión sostenible de ríos, lagos y áreas húmedas, incluyendo cambios en el uso que hace de ella el sector textil.

Para más información: https://wwf.panda.org/

Pinker Moda