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La Campaña Ropa Limpia denuncia a Nike en plena asamblea de accionistas


La pasada reunión anual de accionistas de Nike, que se desarrolló a finales de septiembre en la ciudad holandesa de Hilversum, estuvo protagonizada por los actos de protesta de la Campaña Ropa Limpia / Clean Clothes Campaign. Esta iniciativa, que llevan a cabo cientos de entidades y asociaciones por los derechos humanos en toda Europa, denuncia a Nike por prácticas laborales inmorales en el Tercer Mundo.La Campaña Ropa Limpia lleva años acusando a Nike de usar a militares indonesios para intimidar a los trabajadores, de practicar abusos físicos y verbales con sus empleadas en Vietnam y El Salvador, negarse a readmitir empleados vietnamitas despedidos por hablar con periodistas o expulsar obreros en El Salvador, Tailandia e Indonesia por intentar organizar sindicatos. «Nike es una gran mentirosa. Conocen la realidad de Indonesia, lo saben bien, pero siempre se mantienen callados», acusa Ara Tibi, del grupo indonesio de derechos humanos Sisbikum, miembro de la Campaña Ropa Limpia. Representantes de la Campaña Ropa Limpia acudieron a manifestarse a la Asamblea de Nike, donde había un sólido despliegue policial que les impedía acercarse al lugar y hablar con los accionistas. Los manifestantes denunciaron insultos y amenazas por parte de los vigilantes privados de la compañía. La policía detuvo por allanamiento a cuatro mujeres que se introdujeron con folletos en una fiesta de los accionistas. Durante el turno de preguntas, tres representantes de la Campaña hicieron llegar una carta a Phil Knight, presidente de la compañía, firmada por 43 organizaciones internacionales. Knight no quiso comentar la carta ante la Asamblea. Los representantes de la Campaña tomaron la palabra afirmando que se trataba de temas que él conoce, de interés para los accionistas. Fue entonces cuando intervino el servicio de vigilancia de Nike y les expulsó del edificio. Nike gasta sumas enormes en campañas de imagen y sin embargo hace años que arrastra una pésima reputación. La compañía, con una página web moderna y bien diseñada, debe soportar en Internet listas enteras de páginas que recogen supuestos atropellos de los derechos humanos en sus fábricas y afirman que su código ético es «papel mojado».

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