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La ciencia nos proporcionará prendas que nos harán la vida más cómoda


Rafael Español tomó las riendas de La Seda en 1994, cuando atravesaba un momento difícil tras ser abandonada por Azko. Actualmente, destacan sus actividades en química textil, centrada en productos de poliéster y poliamida. También desde 1994, Español preside Profibra, la patronal que agrupa a las 7 principales productoras españolas de fibras sintéticas y artificiales para el sector textil.El papel de las fibras en la cadena del textil/ confección es el de “locomotora”, asegura Rafael Español. Las fibras siempre han apostado por la innovación y han sido capaces de ampliar el marco del sector para generar usos impensables al principio del siglo XX. “Han protagonizado una verdadera revolución silenciosa, en un proceso de superación que dura ya más de 100 años”.En los últimos años, el desarrollo de la cadena textil ha tenido mucho que ver con las innovaciones en fibras sintéticas y artificiales en el campo del confort, de facilidad de mantenimiento de las prendas y en las texturas.Tejidos inteligentesQuizá no somos demasiado conscientes, pero las fibras colocan al sector textil/ confección en la punta de la lanza del proceso tecnológico”, afirma Rafael Español, quien también apunta que este proceso “no ha hecho más que empezar”.Según el presidente de La Seda, la ciencia se está encargando de proporcionar prendas que harán que la vida sea más cómoda y segura. “En las ferias -explica- se pueden ver ya los polímeros de tercera generación que modifican su estructura molecular introduciendo en sus enlaces materiales que modifican sus propiedades”. Se obtienen así hilos resistentes al fuego, hilos con memoria por cambio de fase, hilos de firmeza extrema, etc.Las prendas elaboradas con estas fibras “no sólo visten al cuerpo que las lleva, sino que además lo protegen de las inclemencias exteriores y aportan prestaciones específicas”.

Mercado oligopolísticoLa competencia feroz que existe en el mercado de las fibras hace que no exista oligopolio, según asegura Español, además de la elevada inversión que requiere la creación de una empresa productora.La producción mundial de fibras químicas –sintéticas y artificiales- en el 2000 fue de 34,2 millones de toneladas, el 94% de las cuales fueron sintéticas. Este porcentaje se reparte entre un 55,26% de poliéster, otro 17,54% de olefinas, un 11,98% de poliamidas y un 7,89 de acrílicas.Por otro lado, hay en todo el mundo 1.962 plantas de producción de fibras químicas, distribuidas en Asia (55,1%), Países Nafta (11%), Europa Occidental (18%), Europa del Este (6,3%), Centro y Sudamérica (5,3%) y en el resto del mundo (3,9%).En la demanda de fibras, Rafael Español sí que ve un “creciente oligopolio, sobretodo centrado en grandes superficies y grandes cadenas verticalizadas.

Liberalización mundial y China en la OMCEl sector de las fibras no espera sufrir nuevos problemas directos a partir del 31 de diciembre del 2004, con la liberalización de todos los productos. Español señala que, de manera indirecta, sí se prevén modificaciones a causa de los movimientos en el sector de la confección.Por otro lado, China es un país que dispone de 700 plantas productoras de fibras químicas que levanta nuevas y modernas unidades productivas. Su posición, asegura el presidente de Profibra, preocupa tanto al mercado asiático como al europeo. Su presencia en la OMC es “un riesgo por la importación de productos textiles acabados que llegarán a precios muy bajos, dados los costes de fabricación”, y apunta que la tanto la Comisión Europea como la OMC deberán tener “una actitud vigilante” para evitar abusos y asimetrías.Al mismo tiempo, Español ve en la incorporación de China a la OMC una excelente oportunidad para acceder a un mercado de 1.300 millones de habitantes.

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