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La consellería de Industria otorga por subasta la fábrica de Morapiel al Grupo Colomer


El holding industrial de la Generalitat Eplicsa y el Grupo Colomer formarán una sociedad conjunta que se hará con la fábrica de Morapiel en una «subasta teledirigida». La consellería catalana de Industria espera así reabrir esta planta de tratamiento de pieles de Mora d@#¬Ebre (Tarragona) después de un año y medio de inactividad. Morapiel pertenece actualmente a la empresa coreana Kujke Chum Nam (KCN), que empezó a tener problemas con la crisis asiática de 1997 y que el año pasado suspendió los 140 contratos golpeada por la caída de pedidos turcos (un efecto dominó de la crisis rusa). Los coreanos abandonaron la empresa a su suerte con una deuda de 1.800 millones, de los cuales 1.000 millones se adeudan a Hacienda y la Seguridad Social.La idea de la conselleria de Industria, aprobada por Hacienda, es subastar la planta para que Eplicsa y el Grupo Colomer la compren a bajo precio. El resultado de la venta iría al tesoro público. Después se instaría la quiebra de KCN y se subastarían sus activos para seguir pagando la deuda con Hacienda. Queda por ver si será suficiente, pero a Hacienda ya le parece bien.

Una planta excepcional a buen precio

El Grupo Colomer (con accionistas como Carles Sumarroca y Pedro Olabarría) obtiene así el 66% de Morapiel, una planta de tratamiento de pieles excepcional en Cataluña: tiene una depuradora de aguas y un vertedero autorizado para los próximos 30 años, algo muy útil para una actividad tan contaminante como es el primer tratamiento de la piel. Colomer Munmany podría concentrar en ella todas sus actividades de ribera (las primeras fases del proceso de la piel). Colomer se ha comprometido a recolocar a 47 antiguos trabajadores de KCN y ampliar el número hasta 89 en tres años, produciendo seis mil pieles al mes.Empleados descontentos

Los empleados de Morapiel ya no tendrán subsidio de desempleo en mayo y 50 de ellos no tienen cabida en el plan de Colomer. La solución de la Generalitat no les ha gustado: cierra las puertas a cualquier otra empresa (Nueva Rumasa, de Ruiz Mateos, expresó interés en noviembre) y no les parece muy viable. Se han mobilizado ante la consellería de Industria, y la Generalitat les ha mandado al fondo de garantía salarial a cobrar una parte de lo que Morapiel les adeuda.Jordi Conejos, director general de Industria de la Generalitat, ha explicado que la intervención de Eplicsa en el proceso es excepcional: el holding está en un proceso de desinversión.

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