Roberto Cavalli dio dos sorpresas la semana pasada. La primera fue su decisión de no subir a la pasarela de Milán su segunda línea Just Cavalli por la quiebra que trata de esquivar su proveedor, Ittierre. No hay prendas, no hay desfile. De todos modos, realizó una presentación con algunas de las prendas de la colección. La segunda fue su propuesta para el otoño-invierno 2009-10 para su primera línea Roberto Cavalli. Aquella mujer majestuosa, diva, glamurosa y romántica parece haber desaparecido bajo el vuelo amplísimo de sus vestidos vaporosos para dar paso a una mujer más agresiva y rebelde, que no se despega del negro, que abandona los dorados y cualquier tipo de ostentación y se refugia en chapas y tachuelas. No hay estampados ni tampoco exuberancias. Una mujer más intimista, romántica a su manera.

Todas las fotos en MILANO MODA DONNA