Según un comunicado firmado por el jefe del grupo de expertos de la ONU sobre negocios y Derechos Humanos, Pavel Sulyandziga, “las marcas internacionales tienen la responsabilidad de actuar con diligencia y de abordar su propio impacto sobre la situación de los Derechos Humanos (…) Si están relacionados de algún modo con el impacto negativo sobre los Derechos Humanos de sus proveedores, tienen la responsabilidad de ejercer su influencia como compradores para provocar el efecto contrario».»Urgimos enérgicamente a las marcas internacionales de ropa en Bangladesh a abordar los riesgos de los Derechos Humanos derivados de sus cadenas de suministro con otros actores relevantes, y a decir públicamente que están haciendo para mitigar esos riesgos», sigue el comunicado, en el que se insta también a las marcas internacionales de ropa a evaluar el impacto del comportamiento de los compradores y de las estrategias comerciales en los Derechos Humanos de los trabajadores.El jefe del grupo de expertos se ha referido también a las autoridades bangladeshíes -que acaban de declarar que ya han cerrado 18 fábricas textiles que no cumplían con los requisitos adecuados-, recordándoles su obligación de proteger los Derechos Humanos de posibles violaciones por parte de empresarios, investigar a fondo cómo actúan, juzgarles si es necesario y compensar a las víctimas.* Para más información: https://www.un.org/es/