La posible continuidad de Lacroix
Antes de irnos de vacaciones, a finales de julio, el grupo italiano Borletti (propietario de los grandes almacenes franceses Printemps y de la cadena de tiendas La Rinascente) y el mismo modisto francés presentaron una oferta para hacerse con la casa, que se declaró en suspensión de pagos el pasado mes de mayo. A esta oferta, que no es la única que hay sobre la mesa, ha dado el visto bueno el gobierno francés. De hecho, tras conocerse, el ministro galo de Industria, Christian Estrosi, mantuvo un encuentro con Lacroix, a quien le dio su aprobación.Junto a esta oferta, el administrador judicial baraja también otras dos opciones, una realizada por la consultora Bernard Krief Consulting (BKC) y otra que ofrece un euro por hacerse con el control de la casa.La propuesta de LacroixEn el caso de que el administrador judicial opte por la oferta del diseñador, éste se ha comprometido a realizar “todo aquello que se frenó en el pasado”. “Vamos a dejar de hacer pret-a-porter de gran difusión por el momento, para concentrarnos en la alta gama, con productos que estarían entre la alta costura y el pret-a-porter de lujo”, explicaba el creador.En este sentido, cree que “es una casa que no tiene todavía el perfume que merece, lo que es un aspecto que queda por desarrollar, así como una línea de baño”.En cuanto a los despidos, que también contempla su oferta, Lacroix comentó que se van a “intentar salvar el máximo número de empleos con el plan” que propone. El creador francés se reconoció confiado por el apoyo del Gobierno y de la gente de la calle que le desean buena suerte, lo que le da muchos ánimos y valor.En representación del Gobierno, Estrosi apuntó que Lacroix “es una personalidad que representa un patrimonio importante de la cultura, del saber hacer y de la alta costura francesa, a la que ha contribuido durante años” y añadió que “el Gobierno quiere dejar testimonio hoy de su solidaridad al plan que ayer presentó Lacroix, con la esperanza de que sea el mejor”.Nueva etapaSe está así a la espera de la resolución del administrador judicial, que es quien deberá elegir la mejor de estas tres opciones para reflotar una casa de costura de brillante destino artístico pero pésimos resultados económicos, que en mayo se vio obligada a presentar concurso de acreedores por no poder hacer frente a una deuda de 10 millones de euros.Christian Lacroix fundó su propia empresa en 1987 con el apoyo del número uno mundial del lujo, el grupo francés LVMH (Louis Vuitton Moet Hennessy), que la vendió a principios de 2005 a la empresa estadounidense Falic, que emprendió un plan ambicioso y a largo plazo para reposicionar la marca en el mercado del pret-a-porter de lujo.Las ventas de la colección de la temporada de p-v´09 de pret-a-porter femenino, actividad esencial de la casa, sufrieron una caída del 35%, mientras que la alta costura, sector tradicionalmente deficitario, padeció la erosión que están sufriendo las grandes fortunas.El presidente de la firma francesa, Nicolas Topiol, reconoció al comunicar la suspensión de pagos que se deseaba continuar con la actividad, pero que las dificultades inherentes a la crisis sobre el mercado del lujo habían reducido notablemente los ingresos de la empresa.
| Christian Lacroix, en el desfile de la alta costura de París |
