Las etiquetas RFID comienzan a generar problemas de reciclado
Las etiquetas RFID están comenzando a sustituir a los códigos de barras, incluso a nivel detallista. Pueden almacenar mucha más información que los códigos tradicionales y pueden ser leidas con los escaners adecuados. Resultan aconsejables para artículos que sea registrados o transportados automáticamente. Permiten un proceso automático en las cajas, facilitan la gestión de stocks y protegen contra el robo.Uno de sus problemas, sin embargo, es el tratamiento de los residuos ya que estas etioquetas pueden contener aluminio, cobre, plata, sílice y diferentes tipos de adhesivos. Por esto, los investigadores están desarrollando modelos más ecológicos, sin componentes metálicos y más fáciles de desprender del artículo que protegen.Dado que el mercado usará pronto muchos millones de etiquetas RFID, las autoridades -sobre todo en Alemania y Suiza- están preocupadas por su reciclaje, especialmente si nadie se ocupa de retirar las etiquetas de los artículos. El gobierno promueve el diálogo entre fabricantes de estas etiquetas, el comercio y los gestores de reciclaje. Su objetivo es, sobre todo, conseguir etiquetas sin componentes metálicos y sistemas de fijación que permitan su liberación con facilidad.
