El informe señala que, si en 2010, el retroceso de las ventas fue de un 6,4%, en 2009, la caída fue del 17,6%, situándose en 1.620 millones de euros.

Según el canal de distribución, los comercios independientes fueron los más perjudicados por la crisis económica, con una caída de su volumen de negocio del 10,3% en 2010, mientras que las cadenas especializadas concentraron el 39,5% del valor total de las ventas minoristas durante dicho periodo y las grandes superficies, el 13,5%.

Respecto al tipo de producto, los artículos de joyería y bisutería acapararon cerca del 48% de las ventas de los puntos especializados. Por su parte, la comercialización de relojes supuso el 43% del mercado y la de artículos de platería y complementos, el 9% restante.

En cuanto a la oferta, la red de establecimientos especializados en la venta de joyería y relojería se ha reducido en los últimos años. Así, se estima que en 2010 operaban en el sector unos 6.800 puntos de venta especializados que generaban unos 13.600 puestos de trabajo.

Estancamiento de las ventas

El informe apunta como previsiones para 2011 un estancamiento de las ventas debido a la atonía del consumo, aunque asegura que el mercado ralentizará su ritmo de descenso, situándose en los 1.605 millones de euros, un 1% menos que en 2010.

Para 2012, el análisis señala que se recuperará la tasa positiva de crecimiento, aunque no superará el 1%. Asimismo, asegura que las cadenas especializadas y las grandes superficies continuarán ganando peso específico en el canal de distribución, a la vez que los operadores con planes de expansión en mercados exteriores disfrutarán de una ventaja competitiva.