Desde 2005, la industria textil sufrió una caída progresiva y muy rápida en producción y de empleo, hasta perder un tercio del volumen total de producción y de puestos de trabajo en cinco años, según ha explicado la nueva patronal Texfor, que integra a la Asociación Industrial Textil del Proceso Algodonero (AITPA), a la Federación Textil Sedera (FTS), la Federación de la Industria Textil Lanera (Fitexlan) y a la Federación Nacional de Acabadores, Estampadores y Tintoreros Textiles (FNAETT)..

No obstante, los datos del cierre del pasado ejercicio llevan a esta industria a considerar que en 2009 «se tocó fondo» y que las empresas del sector afrontan un cambio de tendencia. El incremento de la cifra de negocios durante el pasado año, el primero que se produce desde 2005, demuestra para Texfor un cambio de ciclo en la evolución del sector, si bien reconocen que recuperar los parámetros de hace seis años será complicado.

En concreto, la producción del sector textil español creció un 8,7% en 2010, ejercicio en el que las exportaciones se incrementaron un 14% y las importaciones, un 13%, frente a los porcentajes planos de los dos años anteriores. El aumento de las explotaciones favoreció el repunte de la facturación, dado que el mercado español se mantiene estable.

Desde Texfor aseguran que las ventas de productos españoles tienen una buena acogida en Rumanía, Bulgaria o el Norte de África, al tiempo que subrayan que uno de sus objetivos es aumentar la presencia en Brasil, China, Japón o Estados Unidos, donde la penetración es muy complicada debido a los aranceles, la competencia y las exigencias normativas.

Con respecto a la evolución del mercado asiático, sostienen que el comportamiento de China ha cambiado notablemente y cada vez demanda más productos europeos, con una mayor calidad del tejido y de los servicios prestados.

Por sectores, la mayoría de los productos evolucionaron satisfactoriamente en 2010, a excepción del textil destinado al hogar (que de media supone unos 250-300 kilogramos de tela por hogar) como consecuencia de la caída de la construcción en España. También destacan el potencial del mercado de tejidos técnicos, así como del orientado al sector sanitario, militar o al que precisan todas las administraciones públicas.

Esta industria suma actualmente 2.118 empresas, que dan empleo a 41.584 trabajadores, un 3% menos que en 2009. Este sector, junto con el de la confección, ha reducido el ritmo de pérdida de empleo desde los 10.000 puestos anuales a unos 5.000 el año pasado.

El presidente de Texfor, Alejandro Laquidain, ha señalado que se aprecia un «cierto reflujo de la producción», que está volviendo a Europa, tras la fiebre de las producciones asiáticas. También manifiesta su confianza en que pronto comience a repuntar la contratación, aunque reconoce que es difícil, teniendo en cuenta lo que ha sufrido este sector industrial.

El presidente de Texfor ha apuntado que este “retorno palpable de la producción” a Europa, que abre una «oportunidad nueva» al sector, se aprecia en la utilización de la capacidad productiva de las empresas, como en el caso de las hilaturas, cuyas estructuras están «aligeradas al máximo» y ahora tienen sobreproducción.

El vicepresidente y el secretario general de Texfor, Manuel Díaz y Salvador Maluquer, destacaron que entre los objetivos de la patronal están el de reivindicar la industrialización y devolver a la industria un papel relevante. “Tenemos que revertir la imagen de que es un sector en decadencia, porque es un sector que dinámico, que está vivo, que busca seguir presente donde estaba y abrir nuevos mercados”, indicaron.

El precio de las materias primas

Entre los retos del sector figura la incertidumbre sobre la evolución de los precios de las materias primas, no sólo del algodón, que ha duplicado su precio en el último año, sino también de la lana y las fibras sintéticas, incrementos que están provocando subidas de los precios finales de venta.

Los representantes de Texfor criticaron que el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, que aseguran “tiene muy olvidados a ciertos sectores” considerados maduros. “No pedimos subvenciones o ayudas directas, sino que nos quiten obstáculos”, apuntaron tras lamentar que el Gobierno no realiza suficientes esfuerzos en materia de internacionalización.