Durante este mes, uno de los artesanos que trabajan para Timberland recorre las tiendas que la marca tiene en Europa con el propósito de mostrar su labor. El objetivo de esta acción es devolver el protagonismo al oficio y su calidad, en un momento de dominio de la producción industrial y transformación masiva de materias primas en producto.El artesano que participa en esta campaña de Timberland es uno de sus trabajadores de la planta que tiene en la República Dominicana y que es en la que se producen los náuticos cosidos a mano (una media de 25-26 pares al día. Ayer estuvo en la tienda que Timberland tiene en el Paseo de Gracia de Barcelona, una de las primeras escalas de un tour que va a llevarlo por otras ciudades españolas, como Girona, Pamplona o San Sebastián, y europeas, como Marsella, Milán, Roma, Verona, Venecia, Munich y Hamburgo.El náutico es además uno de los zapatos representativos de Timberland, junto con la bota amarilla. Hace 30 años que produce este tipo de calzado de manera manual porque considera que garantiza una mayor durabilidad. Otras características de su náutico clásico es el uso de pieles muy flexibles y resistentes al agua, un sistema de lazada que cubre todo el pie para conseguir un buen ajuste, suelas que evitan resbalar o manchar la cubierta de una embarcación, y ojetes inoxidables.