Muere Yves Saint Laurent
| Yves Saint Laurent |
Hacía más de un año que no se dejaba ver en público. De hecho, su presencia estaba prevista en la inauguración de la exposición Yves Saint Laurent. Diálogo con el arte, que hasta finales de abril pudo verse en A Coruña, pero al final fue su socio Pierre Bergé quien asistió y excusó al modisto quien, ya por motivos de salud, no pudo asistir. De hecho, a lo largo de toda su vida se aquejó de una salud frágil, muy deteriorada ya a estas alturas. Las personas más cercanas a él han declarado que esta última semana era incapaz de comer y hablar.Yves Saint Laurent pasará a la historia de la moda del siglo XX. No podía ser menos para alguien que se forjó el atelier de Christian Dior, donde entró con tal sólo 19 años y sucedió al maestro a los 21. Se le considera el creador del prê,t-à-porter con el lanzamiento en 1966 de la colección Rive Gauche, y el impulsor de una imagen andrógina con el éxito del smoking femenino. Vistió a la generación Beat, introdujo la chaquete safari para hombre y mujer, subió el tejano a la pasarela y revolucionó el negocio de la fragancia y la belleza con nombre de diseñador. Se retiró en enero de 2002.“Fashions fade. Style is eternal”Nacido en la Algeria francesa, ya de pequeño apuntaba maneras jugando con sus hermanas a los recortar vestidos para las muñecas. A los 12 años, simuló su primer desfile con sus hermanas de clientas. Quiso estudiar arte en París, donde recaló con tan sólo 18 años y conoció al editor de la edición francesa de Vogue, quien le publicó algunas de sus ilustraciones. Fue este mismo editor quien le animó a participar en un concurso, en cuyo jurado se encontraba Christian Dior, quien enseguida olisqueó el talento y lo fichó como asistente.Tras la muerte de Dior en octubre de 1957, tomó las riendas de la dirección artística de la casa un joven Yves Saint Laurent de tan sólo 21 años. Sus dos primeras colecciones al frente de Dior fueron alabadas por la prensa, que no dudó en calificarlo como el sucesor natural de Christian Dior. Pero en las sucesivas, el joven creador fue ya perfilando su propio estilo, que sin duda se alejaba del aura del maestro de Granville. Coincidió con la obligación del servicio militar, lo que dio pie al diseñador inglés Marc Bohan a sustituirlo en su puesto. Bohan llevaba ya unos años en el atelier francés, lo justo para conocer el espíritu y la manera de trabajar de la casa, a pesar de que entró tras la muerte del modisto. Su estreno fue todo un éxito, porque recuperó aquel Dior que con Saint Laurent empezaba a diluirse.La salud de Yves Saint Laurent no superó la presión del ejército y en breve fue hospitalizado por una crisis nerviosa. Al hospital militar acudió a verle un antiguo amigo, Pierre Bergé, quien había aterrizado en París con la voluntad de ser artista y se había convertido en todo un hombre de negocios, marchante de arte. Aquel encuentro fue el primer paso para forjar el dueto Saint Laurent–Bergé.Tras el servicio militar, se rompió el vínculo con la casa Dior. Tenía tan sólo 24 años y se lanzaba en solitario. En enero de 1962 lanzaba su primera colección, ya bajo las siglas YSL. Su éxito fue tal que ya entonces la prensa catapultó su nombre junto al de Coco Chanel, Balenciaga y Dior. Igual que todos ellos, Yves Saint Laurent supo dar con las prendas que esperaban las mujeres de su época. Y lo hacía además en un momento en que la tecnología permitía producir largas series de un mismo modelo.Fue a raíz de las protestas estudiantiles que intuyó un giro social, sobre todo en la liberación sexual de la mujer, para la que pensó un traje chaqueta válido tanto con falda como pantalón. Fue su revolucionaria colección CityPants. Y cuando la minifalda estaba en plena efervescencia, su apuesta fue alargar la falda por debajo de las rodillas, una contradicción que, lejos de hundirlo, todavía le reforzó más.Los 70 fueron la década de expansión y crecimiento. Lanzó su línea masculina, de calzado, equipaje y textil hogar. Consolidó su presencia en Estados Unidos, elevó el número de tiendas al centenar y se centró en su colección de prê,t-à-porter. Fue en 1971 cuando escandalizó a sociedad francesa con el anuncio de su fragancia masculina, donde él mismo aparecía completamente desnudo. Y fue en 1976 cuando presentó una de sus colecciones de mayor éxito, la inspirada en el balet ruso y todo su universo de color y fantasía. Antes de finalizar la década, otro éxito: el de su colección de alta costura inspirada en la cultura negra americana.Los 80 sirvieron para tomar control de todo el proceso de crecimiento y continuarlo. En el 83, el Metropolitan de Nueva York le dedicó la primera gran retrospectiva coincidiendo con el 25 aniversario de la casa. Le sucedieron muchísimas más a través de los principales museos. También fue una década de reajuste, ya que la aparición de nuevos modistos y diseñadores incrementó la competencia y le obligó a cerrar alguna que otra tienda.Los 90 fueron una etapa continuista que finalizaron con el anuncio de su retirada y de la venta de la marca al grupo Gucci, relanzado por el tándem Tom Ford–Domenico De Sole. Tras varias disputas, se acordó que Bergé e Yves Saint Laurent mantuvieran el control de la alta costura, mientras Gucci tomaba las riendas del prét-â,-porter y el negocio de las fragancias. Saint Laurent había escogido a su sucesor, Alber Elbaz, a quién Tom Ford sustituyó al cabo de tres temporadas. Nunca hubo amistad entre ambos, hasta el punto que cada temporada nada tenían que ver las colecciones de costura y de prê,t-à-porter eran dos mundo diferentes.En octubre de 2002 anunció su voluntad de dejar la costura para dedicarse de pleno a su fundación.
