La nueva legislación en el sector de la moda ha llevado al Observatorio Textil y Moda a evaluar sus impactos sobre los consumidores en su Laboratorio de Ideas.

El Observatorio Textil y Moda (OTyM) repasó el pasado 18 de julio las nuevas directivas nacionales y europeas impuestas para el sector en su tercer taller del Laboratorio de Ideas, en colaboración con PwC.

El sector textil-moda afronta nueva directiva, tanto a nivel nacional como europeo. (Imagen de archivo)

Con la presencia de una treintena de empresas líderes en el textil y la moda -especialmente prendas de vestir, prendas para el hogar y aplicaciones similares- se evaluaron los retos, amenazas y oportunidades de las nuevas Directivas en materia de consumidores para las cadenas de valor circulares del textil y la moda españolas.

El taller empezó con una intervención del Director General Corporativo del Observatorio, José Monzonís, con un breve repaso sobre los talleres realizados, y posteriormente lo cerró el Director General de Consumo, Daniel Arribas, y el vicepresidente de la entidad y Director General Corporativo del Grupo Tendam, Ignacio Sierra.

El derecho a reparar del consumidor

En este primer taller sobre empoderamiento, afirmaciones medioambientales y normativa de etiquetado textil se expuso el actual desarrollo legislativo europeo en materia de consumidores y, especialmente, de la Directiva de Empoderamiento de Consumidores (en vigor pendiente de transposiciones nacionales en los 27 EEMM), también se hizo mención a la Directiva sobre Normas Comunes para la Reparación de Bienes (en vigor pendiente de transposiciones nacionales en los 27 EEMM) y de los principales aspectos de la Directiva de Afirmaciones Medioambientales (en curso), así como sobre la propuesta de revisión de la actual normativa sobre etiquetado textil prevista para información pública a finales de este mismo año.

Las conclusiones de este taller están recogidas en un decálogo que pretende informar, concienciar y sensibilizar a empresas, consumidores y administraciones sobre el impacto de estas normativas, los niveles de preparación y las iniciativas en curso para afrontarlas.

Conclusiones de OTyM

En primer lugar, que el consumidor europeo se manifiesta interesado por la sostenibilidad de los productos que adquiere si bien, en líneas generales, excepto en sus perfiles más comprometidos, sigue primando el factor precio en sus decisiones de compra. Y reclaman también a las empresas más información, sencilla y creíble.

En segundo lugar, que las empresas europeas de moda consideran un paso importante las actuales Directivas en materia de consumidores. Pues pueden evitar prácticas desleales en el mercado como el blanqueamiento ecológico, la obsolescencia prematura u otras al establecer un marco claro, riguroso y de certidumbre. Sin embargo, deberá velarse porque este marco no suponga costes elevados para las empresas ni cargas inmanejables para las autoridades de vigilancia del mercado. Para ello es importante que las transposiciones que se lleven a cabo en los Estados Miembro no provoquen fragmentación del mercado único con elevados impactos negativos especialmente sobre las PYMES exportadoras.

Regulación a nivel europeo

En tercer lugar, que si bien las Directivas establecen amplias referencias sobre prácticas prohibidas en esa comunicación comercial ecológica y que deben estar vigiladas por estas autoridades de mercado, son también importantes entidades de autorregulación en los Estados Miembro que ofrezcan marcos de seguridad a las empresas en sus comunicaciones. Y, de igual modo, que estos procesos vengan apoyados desde estándares que faciliten una implantación eficiente, homogénea y armonizada de la regulación europea. Por lo que es de vital importancia que estos estándares se desarrollen convenientemente.

En cuarto lugar, que, si bien la información ofrecida debe ser simple, no debe ser simplista. Por lo que la futura revisión de la actual regulación del etiquetado textil debe suponer una oportunidad para introducir información precisa, completa, comparable y comprensible, al mismo tiempo que suponga una garantía de claridad y coherencia regulatoria, al menor coste posible para las empresas y, de nuevo, sin cargas inmanejables para las autoridades de vigilancia . Por lo que este Sector entiende que deben buscarse sinergias con elementos regulados bajo otras normas -como el futuro DDP o pasaporte digital de producto- y que, al mismo tiempo, debería ser posible ofrecer al consumidor distintos niveles de información desde distintas fuentes.

Y, en quinto lugar, que las empresas del Sector han de prepararse progresivamente para la entrada en vigor de este marco normativo, de modo que puedan seguir comunicando sus avances en materia de sostenibilidad -incluso adoptándolo total o parcialmente de forma anticipada. El efecto tractor, en este caso, de las grandes marcas europeas puede facilitar el acceso de indicadores, metodologías y tecnologías al resto de las compañías. Por lo que, nuevamente, el trabajo en red entre los distintos agentes de la cadena de valor del textil y la moda vuelve a ser fundamental.

Para más información: https://observatoriotextilymoda.es/

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