Álex Vidal

Esta última edición de la Semana de la Moda de Valencia, que concluyó el pasado jueves, no tuvo en su programa de desfiles algunos de los nombres clave del diseño local, como los de Dolores Cortés o Hannibal Laguna, que aseguraron estar en desacuerdo con la dirección del certamen. Tanto uno como otro forman parte de la directiva de Dimova, junto con Francis Montesinos, quien hace tiempo que dejó de participar en esta pasarela.Desde Dimova piden una reestructuración de la Semana de la Moda de Valencia para que tome la dirección un técnico “preparado, independiente e imparcial”, que actúe con transparencia. También proponen la creación de un comité asesor que esté formado por profesionales de diversos sectores de la moda que, sin remuneración alguna, aporten su experiencia para lograr entre todos una “pasarela valenciana de calidad, reconocida, valorada dentro y fuera de la Comunitat”.Argumentan que “ninguna pasarela conocida está dirigida por un diseñador sino por gestores y mucho menos por un diseñador que participa en la misma pasarela que dirige”. También apuntan que, en el resto de certámenes, el director “no tiene protagonismo ni aparece en los medios de comunicación, ya que deja este puesto a los diseñadores participantes” y aseguran que, si esto es así es “porque podría dar lugar a privilegios a los que no podrían acceder los otros diseñadores, puesto que se trata, no sólo de un cargo remunerado, sino porque también es quien contrata servicios y toma todas las decisiones relativas al evento”.Presunto trato a favorPara los integrantes de Dimova, con un diseñador al frente de la pasarela puede darse el caso de que “al ser quien invita y contrata a los medios de comunicación para publicitar la pasarela, podría ser que se publicaran entrevistas hechas a él única o preferentemente, en detrimento de los otros diseñadores”.Añaden también que si el diseñador es director de una pasarela, “por ser quien decide la contratación de modelos y asigna a quién corresponden, podría beneficiarse de tener en su desfile los mejores y más mediáticos y cuando organizara el programa de los desfiles, podría asignarse el mejor horario para la asistencia de público o, lo que es muy importante, para que sea su desfile el que se transmita íntegro en televisión mientras que de los demás participantes transmitan solo reportajes”.De igual modo, suponen que “cabría la posibilidad de que favoreciese a sus familiares o a los diseñadores que le apoyen de manera incondicional, proporcionándoles bien trabajo remunerado o bien ventajas en sus desfiles”.En caso de que esto ocurriese, podría “crear agravios comparativos” y esto provocaría que “los diseñadores decepcionados que tuvieran ocasión, intentarían desfilar en otras pasarelas con la consiguiente disminución de calidad de ésta a lo largo del tiempo y creando, además, una relación viciada de dependencia entre la dirección y los diseñadores que no tienen otra opción”, señalaron.Los responsables de Dimova aseguraron “no entender por qué puede generar tanto interés el dirigir un evento, ni por qué se ha de alimentar el ego de alguien con dinero público”.Y apuntan que “este interés se manifestó también cuando, hace poco tiempo, al plantearse estos temas en una asamblea de Dimova y manifestarse la gran mayoría favorable a proponer a la administración modificaciones en la Semana de la Moda, inmediatamente el entonces vicepresidente de la asociación, que también es el director de la pasarela, dimitió junto a unos pocos socios, que adujeron diferentes motivos”.“Parece ser que estos miembros favorables y favorecidos por esa dirección, han fundado recientemente otra asociación para apoyarle y tratar que todo siga igual en la Semana, manteniendo cada uno su estatus”, concluyeren.Vidal se defiendeAnte estas graves declaraciones, el actual director de la Semana de la Moda de Valencia, el diseñador y empresario Álex Vidal, ha respondido en varias entrevistas en medios de comunicación locales que el único interés que él tiene en gestionar este certamen es vanidad y reconocimiento social, porque él no obtiene ningún tipo de ingresos por esta labor.Vidal asegura estar desmoralizado por toda esta polémica porque en la organización de la pasarela interviene todo un equipo de personas y no él solo. También subraya que no ha pensado en dimitir porque cuenta con el apoyo de todos los diseñadores que sí han desfilado en la Semana de la Moda de Valencia, la mayoría de los cuales forman parte de Dimova y que han firmado un documento en el que le ratifican su apoyo.Quiere dejar claro que él no decide el reparto de las modelos en los desfiles ni el orden de los diseñadores en el programa.A su favor están las cifras de esta última edición: 30 diseñadores participantes y 11.000 asistentes en la pasarela situada en el recinto de Feria de Valencia, más otros 3.500 en los desfiles nocturnos que se organizaron en el Umbracle.