El pasado mes de junio 28 exppositores españoles participaron en el salón de Garda, cuyos visitantes buscan tradicionalmente productos de calidad y precio medios y últimamente otros de nivel más alto. Los expositores quedaron satisfechos, aunque los pedidos fueron sobre todo de muestras. Da la impresión de que el mercado está saturado de productos asiáticos de calidad cuestionable y está buscando alternativas.  La presentación de calzado español en Tokyo –que coincidió en fechas con la IFF- recibió a 726 profesionales, la mitad de ellos detallistas independientes de nivel medio y alto. Los contactos tuvieron mucho interés, aunque los resultados definitivos no podrán conocerse hasta la finalización de los salones europeos de calzado de este mes de septiembre. En WSA, a primeros de agosto en Las Vegas, estuvieron presentes 15 marcas españolas, que también quedaron satisfechas, aunque –igual que en el resto del mundo- los compradores estadounidenses se muestran muy prudentes a la hora de firmas contratos de compra.