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Puigneró especializará su producción a través de 2 sociedades nuevas


Puigneró empieza a ver luz al final del tunel. Hace ya 20 meses que presentó la suspensión de pagos, que espera poder levantar el próximo 26 de septiembre con todas las deudas resueltas. Por el momento, está llegando a acuerdos con los acreedores preferentes –con los que mantiene una deuda de 108 millones de euros-, para pagarles en 2 fases: la primera cubriría el 40% de la deuda con la venda de activos –la fábrica de Roda de Ter y otros- en 3 años, y, la segunda, el 60% restante a 12 años, con 1 de carencia y cuotas progresivas.También está negociando con los acreedores ordinarios, a los que debe 26 millones de euros que prevé saldar también a 12 años con una quita del 70%. Según el director general de la compañía, Pere Puntí, se espera que a mediados de julio se haya llegado a un acuerdo con todos los acreedores –al menos con el 75% que se exige- para salvar la suspensión de pagos.

Apuesta por los acabadosSin una de sus 3 plantas, la de Roda de Ter, Puigneró tiene previsto especializar la producción de las otras dos, situadas en Prats de Lluçanès y en Sant Bartomeu del Grau (todas tres en la provincia de Barcelona). En la primera, se elaboraría hilatura y, en la segunda, tejeduría y acabados. Cada una de estas plantas dependería de una sociedad independiente.Es precisamente en la de Sant Bartomeu del Grau donde Puigneró tiene puestas todas sus esperanzas. Según Puntí, el mercado de la hilatura y la tejeduría lo controlan cada vez más los fabricantes asiáticos y es muy difícil competir con ellos. Por ello, ven en los acabados su nicho de mercado.El plan también prevé reducir la producción de hilatura y la de tejeduría, y especializarla en tiradas cortas y de mucha variedad. Este proyecto, sumado a la delicada situación que atraviesa la compañía, supondrá una nueva reducción de plantilla que afectará alrededor de 150 empleados.

En busca de socioPara hacer rentable la producción de acabados de la planta de Sant Bartomeu del Grau, Puigneró busca desde hace algún tiempo el soporte de un inversor que adquiera de manera parcial o total su actividad. El director general de la compañía ha explicado que tienen 2 posibles compradores: el grupo mexicano Manufacturas Caltex y el chino Shandong Bhinzhou Printing & Dyeing Corp.En su exposición, Puntí parecía estar más seguro de acabar firmando con los chinos, aunque aseguró que por el momento no había nada concreto sobre la mesa.También hizo referencia a la posibilidad de que una compañía alemana –de la cual no dijo el nombre- comprase la fábrica de hilatura, aunque considera que esta operación parece poco viable debido a la dureza del mercado en este sector.PrevisionesSi Puigneró supera la suspensión de pagos y pude cerrar el año con una facturación similar a la del 2001 –de 10.000 millones de pesetas-, espera llegar, por lo menos, a eliminar pérdidas.

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