Construido sobre la base de la colección donada por Frederic Marès, es un museo textil especializado que, como otros de los que existen en Cataluña, sobrevive y crece gracias al apoyo social y municipal de esa ciudad del Maresme.Su fondo está formado mayoritariamente por puntas procedentes de toda Europa de los S. XVIII y XIX, y también de la propia tradición manufacturera de Arenys. Entre ellas hay muchas artesanas pero también mecánicas, que fueron las que dominaron el mercado a partir de mediados del S. XIX. Junto con ellas, hay fotografías y documentación de este sector artístico y también algunos productos finales que las incorporan: pañuelos, abanicos, mantillas, mantelerías, etc.Historia del MuseoEl museo fue inaugurado en marzo de 1983 por el presidente del gobierno catalán. La parte más importante de su fondo inicial fue una donación de Frederic Marès, que ya desde hacía cinco años buscaba un acomodo para ella. Sus fondos, que van desde el S. XVI al XIX, habían nacido en los años 20, cuando adquirió la colección del Marqués de Valverde, que había conocido en 1915 en una exposición organizada por la Sociedad Española de Amigos del Arte.Otra parte importante de su fondo procede de la colección de Carmen Tórtola Valencia (bailarina española nacida en Sevilla en 1882 y fallecida en Barcelona en 1955), que es propiedad del Colegio del Arte Mayor de la Seda. Su actual directora de Neus Ribas San Emeterio, que también es responsable de patrimonio artístico municipal.Antiguo Hospital de Sant JaumeDesde el primer momento el Museo se instaló en el antiguo Hospital de Sant Jume, un edificio noble de la calle de la Iglesia, cerca de otros museos locales y de la antigua sede de Calisay, un edificio modernista, hoy dedicado a actividades culturales. En este mismo edificio, que actualmente ya se ha quedado pequeño, ya existió una escuela de puntas a finales del S. XVIII y principios del XIX.En estos momentos, en la planta baja existe una sala que muestra instrumentos utilizados por las puntaires. La antigua capilla del edificio exhibe una parte de las últimas adquisiciones y donaciones, especialmente la realizada por Heather Toomer con varios tipos de puntas. En el primer piso existe una sala que muestra especialmente puntas realizadas en la propia Arenys y patrones creados por artistas locales. También en esa planta hay varias habitaciones con puntas de los S. XVI al XIX y una zona con puntas modernistas, obra sobre todo de varios miembros de la familia Castells, afines a las blondas tradicionales y a las reticelas italianas, sobre todo con motivos vegetales.Entre las piezas emblemáticas del Museo destaca el pañuelo creado en 1906 para la reina Victoria Eugenia, probablemente por la Casa Castells.Los visitantes del Museo son, sobre todo, puntaires (denominación catalana para las mujeres que elaboran puntas o encajes de bolillos) y, en general, personas cultas que saben apreciar el interés de lo expuesto en sus salas.La punta en ArenysArenys de Mar y Arenys de Munt son dos poblaciones con una enorme tradición puntaire que queda reflejada en el museo. Durante el siglo XVIII pudieron contar con 1.500 mujeres dedicadas a ese trabajo, sobre todo desde su casa. Otros profesionales destacados fueron los creadores de los patrones que necesitaban las puntaires para hacer su trabajo. A lo largo del siglo XIX la producción se redujo paulatinamente, a veces sustituida por las puntas mecánicas.El museo montó hace dos años la exposición Submergides en la Feina (Sumergidas en el Trabajo), sobre el trabajo femenino en negro, dentro del mundo textil.