A través de 150 piezas de las colecciones más emblemáticas de estas dos décadas, el museo recorre el universo creativo que ha contribuido a la evolución de la moda, la búsqueda y la tradición, la mezcla sutil y siempre conflictiva entre el artesano y la industria. Los modelos se distribuyen a través de las diferentes escuelas, la belga, la inglesa, la urbana y minimalista, la alta costura, la independiente, en la que cada creador ha desarrollado su pasión y su saber hacer.Desde el museo explican que la década de los 90 implica un mercado organizado, maduro y nutrido de múltiples tendencias. Sus figuras emblemáticas son Azzeldine Alaïa, Rei Kawakubo, Yohji Yamamoto, Helmut Lang, Jil Sander, John Galliano para Dior, Alexander McQueen para Givenchy, Vivienne Westwood, Martin Margiela, Marc Jacobs para Vuitton, la resucitada Prada, Tom Ford para Gucci, Hussein Chalayan y Victor&Rolf.La década del 2000 son las marcas las que toman las riendas del mercado. Explica la organización que la euforia del nuevo siglo quedó en un segundo plano por las tragedias mundiales. Así, en tal contexto, la moda ha tomado una postura discreta, opuesta a las tendencias anteriores. En está década, dos de los nombres clave han sido Nicolas Ghesquière para Balenciaga y Junya Watanabe. Todos los de la década anterior han suavizado y simplificado sus propuestas.La única creadora española presente en esta exposición es Sybilla, que a pesar de haber sido un referente en los 80, desde París consideran que su estilo influyó en las creaciones de las dos décadas siguientes.