PUBLICIDAD

TEXPROCESS

Ropa Limpia apunta a Nike y Adidas como «líderes a nivel mundial» de explotación en el calzado


Estas son las reglas de juego de Nike y Adidas: sueldos de miseria, horarios inhumanos, imposibilidad de denunciar los hechos, discriminación de la mujer, prohibición de sindicarse,… Nike y Adidas, como líderes a nivel mundial, podrían -si quisiesen- introducir nuevas pautas de actuación, empezando por cumplir sus propios códigos de buena conducta y sometiéndolos a un control realmente independiente que asegure que se respetan los derechos más elementales de los trabajadores a los que subcontratan.Con estas palabras la campaña Ropa Limpia anima a mandar cartas de protesta a los gigantes del calzado deportivo. Ropa Limpia es una iniciativa con muchísimas entidades implicadas: sólo en España hay 50 ONGs en el tema, y la campaña se desarrolla en 10 países europeos coordinada desde Holanda.

Nike, con pérdidas

El coloso de las zapatillas lleva años en una guerra de imagen que mina su credibilidad… y sus ingresos. El primer trimestre de 1998 Nike anunció pérdidas por primera vez en los últimos trece años. Se echó la culpa a la crisis asiática, pero la verdad es que en EEUU tampoco le iba muy bien: los modelos que lanzó en 1997 se vendieron mal y deshacerse del inventario sobrante, cinco millones de pares de zapatillas, le costó mucho. Muchos de sus clientes se han pasado a los zapatos deportivos de marcas como Timberland, que no gastan fortunas en jugadores de baloncesto. Y a todo esto hay que sumar la piratería, el escándalo de los niños empleados para hacer balones en Paquistán e incluso una campaña contra el gas que utilizan las cámaras de aire de las zapatillas (ver, por ejemplo, la protesta en la web especializada Shoeworld).

Consciente del valor de la imagen, la empresa se comprometió con un código ético. El director ejecutivo de Nike, Phil Knight, declaró en Mayo de 1998: «Estamos enraizados en nuestra responsabilidad de ser buenos ciudadanos corporativos, y vamos a mejorar las condiciones de la gente que hace nuestros productos.» Así, en las páginas web de Nike podemos leer que han aumentado este mes los sueldos a sus 70.000 obreros indonesios (de 250.000 rupias a 265.000, más de lo solicitado por el Gobierno indonesio y que, aclaran, «combinado con las facilidades para alimentación, alojamiento, atención médica y transporte, el nuevo sueldo mínimo de Nike cubre el 100% de las necesidades básicas de un obrero individual, incluyendo mantener a su familia y unos modestos ahorros» (ver https://www.nikebiz.com/media/n_wage.html ).

La web de Nike es una obra maestra de la comunicación corporativa y la defensa elegante de la empresa: recuerda sus 2 millones de dólares invertidos en medioambiente y parques para niños y jóvenes en Oregón, sus 34 millones de dólares en organizaciones juveniles americanas, su programa para reutilizar zapatillas viejas, para infancia y adolescencia, su responsabilidad ambiental, su «tolerancia cero con el trabajo infantil», etc… La respuesta de las ONGs es sencilla: los controles de Nike, incluso cuando usan ONGs nacionales (indonesias, por ejemplo), simplemente, no son independintes ni fiables.Adidas no hace nadaPor contraste, el grupo alemán Adidas no responde a esta situación que amenaza con manchar su «buen nombre». Metida en el mismo saco que Nike por la campaña Ropa Limpia, los alemanes no han sabido responder en el foro público. Su web, por ejemplo, no habla en absoluto de su política laboral, medioambiental, social, etc… se limita a listar las direcciones en las que se puede negociar su patrocinio para alguna que otra actividad deportiva o caritativa.

PUBLICIDAD

GUIA DE FORMACION