Las ventas de la compañía helvética alcanzaron los 2.352 millones de francos suizos (1.538 millones de euros), un 16,7% menos, debido a los efectos de la crisis económica en el consumo. No obstante, el grupo relojero apuntó que en los dos o tres últimos meses se aprecian signos de recuperación de la demanda que se han visto plenamente confirmados en julio.