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Tendencias GDS: ni zapatillas ni stilettos


Calzado de señoraLas botas de caña alta se mantienen, los zapatos de caminar y los de tacón alto avanzan y todo presenta un aire femenino. Las zapatillas deportivas van quedando arrinconadas y pasan de moda. Los tacones reducen su altura (nada de stilettos) y se buscan figuras onduladas y más anchas. Reaparecerá poco a poco el tacón recto de taco. Las hormas continuan siendo esbeltas y alargadas. Tanto si la puntera es puntiaguda como si es angulada el zapato debe ser ancho en la planta. Los zapatos cuadrados y anchos y las hormas redondas tienen también su espacio. ColoresEn cuanto a colores, veremos tonos castaños en todas sus variedades, desde el camello hasta el café pasando por el coñac. El dorado estça in y el negro en boga. Misteriosos tonos lila y rojo oscuro redondean la paleta. Se recurre al cuero antiguo cepillado y con aspecto de haber sido usado o se apuesta por gofrados nobles de cocodrilo y lagarto. Negocios Para acompañar los trajes de pantalón de las nuevas mujeres de negocios se recurre al calzado esbelto con cordones (como los de hombre), elegante y sofisticado en hormas finas y alargadas, tacones completamente bajos y suelas cosidas como un marco. Con al nueva falda del traje cubriendo la rodilla, las damas llevan el tacón más alto. Pueden ser botas de caña alta (en invierno adornadas con correillas), o también botines esbeltos de media caña, o botines cortitos -no llegan al tobillo casi- que atren las miradas. Vuelve el tanto tiempo despreciado zapato de calle, muy femenino, con perfiles clásicos y tacones delgados y rectos. Los adornos sencillos: pliegues del cuero exterior, costuras a la vista, pequeñas hebillas. Contraste de colores como los de Chanel: noble en blanco y negro, marfil-ébano o café-camello. Colegio Vuelve también el calzado de colegio femenino, pero rejuvenecido. Lleva hormas ligeramente anguladas, asimétricas o redondas y ovaladas. Se revalorizan complementos como hebillas grandes o pasadores pequeños, borlas o emblemas bordados. El tacón, bajo. Guateque De noche, se vuelve a los agresivos años ochenta de lúrex: botines afilados como cuchillos para pantalones ajustados. Botas de caña extraesbeltas hasta más allá de la rodilla, botines cortos hasta el tobillo o delicadas sandalias. Algunos zapatos se ponen a la moda con brillantes falsos de cristal, guarniciones de piel o apabullantes cadenas. La influencia punki añade brutales herrajes plateados, remaches, anillitas metálicas y cadenas como accesorios. Calzado de caballero Los hombres se despiden de sus sobrias hormas cuadradas. El clasicismo inglés con perforaciones en forma de lira y acentuación del marco es el motor de la moda del calzado masculino, que cobra más elegancia. Son hormas esbeltas y alargadas, sean redondas, ovaladas o con aristas. Los materiales finos le dan gracia: napa suave, cuero resistente de caballo o reluciente charol fino. El acabado es importante: costuras a la vista en colores de contraste, cantos abiertos o acentos a base de ribetes que dividen la caña en pequeñas superficies. En cuanto a colores, junto al negro predominan los tonos castaños oscuros que imitan lo antiguo con efectos cepillados.

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