Para la primavera de 2015, la moda masculina da un giro sorprendente, desviándose de la paleta femenina más de lo que hemos visto en las últimas temporadas. Los colores masculinos enfatizan la necesidad de matices no artificiales, donde los tonos naturales se entremezclan con colores profundos y básicos.

El nuevo traje
En cuanto a siluetas, el nuevo hombre se aleja de los cánones más rígidos y toma un aire fresco, con una elegancia inspirada en armarios más jóvenes, pero adornada con lujosas telas y detalles elegantes.La regla es el uso de prendas una talla más grande de la habitual. Es lo que desde Milán denominan el StreetWear relajado, en el que la estructura de la chaqueta no es restrictiva: no pasa por alto la ética del sastre pero la reinterpreta a través de un hombre muy alejado de la auto-contemplación estática del pasado.

primavera 2015
Raf Simons / Bottega Veneta
primavera 2015
Xander Zhou/Etro
primavera 2015
Junya Watanabe / Juun J.
primavera 2015
Dsquared2/JW.Anderson

Diseñado en torno a volúmenes inusuales y materiales innovadores, el traje pierde su impronta inflexible y adquiere un aspecto democrático, informal en una mezcla perfecta de estilo bohemio sutil y chic deportivo. Los patrones de sastrería clásicos se dejan de lado mediante ricos algodones elásticos mezclados con seda.En general, la chaqueta es corta y más suelta en la cintura, con tres botones y solapas estrechas. El pantalón estrella es el de reminiscencias atléticas, con pinzas, cordones, elásticos, cómodo en las caderas y con largos hasta el tobillo y, en muchas ocasiones, con vuelta vista.También hay una revolución en la camisa clásica, ahora más flexible en estilo, con los hombros bajos y el cuello chimenea en su versión más vanguardista.

* Lea el reportaje al completo en nuetra revista en papel: Pinker Moda 346

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