Entre ellos había ajuares funerarios infantiles elaborados en tamaño pequeño, posiblemente asociados a contextos funerarios de neonatos y niños. Sugieren que los roles sociales y políticos en las sociedades precolombinas no habrían sido adquiridos, sino transmitidos por herencia. Las aplicaciones decorativas, resultado de un trabajo especializado y de acceso restringido, alcanzaron un desarrollo excepcional en las culturas tardías de la Costa Norte. Los materiales utilizados, las aplicaciones de metal y las conchas marinas funcionaron también como elementos de prestigio y status.

También se vieron los mantos funerarios de Paracas, dados a conocer por las excavaciones de los cementerios de Cerro Colorado en la Península de Paracas, entre 1925 y 1930. Más de 420 fardos fueron recuperados en la Necrópolis de Wari Kayán, algunos de los cuales contenían más de 50 objetos, entre mantos, envoltorios, turbantes, túnicas y otros elementos.

En la exposición también destacaron los tejidos para la otra vida. El registro arqueológico indica que algunos de los tejidos que hoy forman parte de las colecciones de museos fueron elaborados especialmente para servir como ofrendas funerarias. Formaron parte del ajuar que acompañaba a los muertos en su partida hacia el más allá. Las imágenes bordadas retratan animales, oficiantes y seres con rasgos sobrenaturales, que representan a los ancestros míticos en los que se transformaba el difunto a partir del rito mortuorio. Estas complejas imágenes de colores vivos, de clara vinculación con el arte Nasca, sugieren la cercanía temporal y espacial entre ambas tradiciones.

Gracias a la aridez de algunas regiones de la costa peruana, se ha preservado una impresionante diversidad de tejidos que constituyen la tradición textil andina más importante. Entre las prendas que componen la colección del MALI destacan túnicas, turbantes, cinturones, taparrabos, bolsas y gorros, que nos remiten al género y a la reafirmación de la identidad étnica del individuo que las portaba. Ajenos a su uso cotidiano o ritual, estos elementos destacan por la delicadeza de sus hilos y su combinación de colores en complejos patrones decorativos.